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Publicado el lunes 2 de noviembre de 2009
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Monitor Ibérico

La próxima adjudicación del AVE luso no será nada pacífica 

FCC es la favorita para el nuevo puente sobre el Tajo mientras ACS y Sacyr disputan el segundo tramo

Puente Vasco de Gama en LisboaJosé Alves.– La Alta Velocidad lusa ya no está bajo la amenaza de un aplazamiento "sine die", que es lo que el Partido Social Demócrata (PSD) de Manuela Ferreira Leite tenía previsto hacer de inmediato -en contra de lo pactado entre Portugal y España-, si José Sócrates no hubiera sacado la mayoría en las legislativas del pasado 27 de setiembre. El nuevo gobierno socialista está a punto de decidir la adjudicación de los dos tramos nacionales del AVE Lisboa-Madrid. FCC es lo que tiene las mejores cartas para hacerse con el tramo de 34 kilómetros Lisboa-Poceirao y que incluye la construcción de un tercer puente sobre el Tajo, mientras que el consorcio Elos, dirigido por los grupos lusos Brisa y Soares da Costa, y que cuenta con la participación de Iridium (ACS), se hará con toda probabilidad con el tramo de 176 kilómetros entre Poceirao y la frontera española de Caya.

Sin embargo, la polémica está servida. Se asegura en Lisboa que FCC jrealizó la mejor propuesta; y por otra parte, el consorcio Altavia dirigido por la constructora lusa Mota-Engil, con participación de Somague (Sacyr), contesta la probable victoria de Elos-ACS.

Lo que no entienden las constructoras y concesionarias lusas que lideran Elos y Altavia, es como FCC pudo "sacar de la chistera" unas condiciones de precio para el tramo Lisboa-Poceirao que consideran "excesivamente favorables", muy alejadas de lo que cabía esperar. Y la única explicación que encuentran es que el consorcio Tave dirigido por FCC con un 26%, al lado del italiano Impreglio (25%), mientras que la participación lusa solo alcanza los 9% atribuidos a Conduril, obtuvo "muy buena información" sobre los previsibles costes y lo que pretendía era sacar los colores a Altavia y a Elos.

Lo sorprendente no es el precio de construcción reclamado por Tave, que es de 1.870 millones de euros, aunque sea muy inferior a las propuestas de Altavia (2.310 millones) y Elos (2.166 millones). Donde existe la idea de precios ajustados es en los costes de mantenimiento del tramo ferroviario del futuro puente entre Chelas y Barreiro: el concesionario público Estradas de Portugal (EdP) sólo tendría que pagar a Tave 492,1 millones de euros, mientras que Elos y Altavia reclaman respectivamente 1.009 y 916,8 millones.

"Lo que hace FCC, lo mismo que otras constructoras españoles que buscan en las grandes obras publicas portuguesas nuevas oportunidades de negocio para compensar la crisis del sector en España, es romper los precios", protestan los responsables de Elos y Altavia. FCC presentó también la mejor propuesta para mantenimiento del tramo ferroviario: durante los 36 años de explotación, el coste para las arcas públicas lusas seria de 1.992 millones de euros, frente a los 2.277 millones pedidos por Altavia y los 2.167 millones solicitados por Elos.

En todo o caso, la  propuesta del consorcio de FCC tiene ya prácticamente garantizada su participación en la final: antes de la adjudicación del concurso, se hará una "short list" con las dos mejores propuestas, de cara a una negociación directa con la gestora de la alta velocidad lusa RAVE, bajo la supervisión de António Mendonça, que tiene en el nuevo gobierno la cartera de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones. El Rave prevé anunciar la "short list" las próximas semanas, para iniciar las negociaciones directas en el primer trimestre de 2010, mientras que la adjudicación y el inicio de la obra están previstas ya para finales 2010.

Tras el paréntesis de la campana electoral, provocado sobre todo por el discurso nacionalista y anti-español de Manuela Ferreira Leite, según la cual el proyecto actual del AVE Lisboa-Madrid responde más a los intereses de España que a los de Portugal, los responsables del Rave tienen prisa en pasar a la acción, con lo cual se mantiene la fecha límite del 2013 para la puesta en  circulación del Ave luso-español. Además de Madrid, Bruselas también hace presión sobre Lisboa, que recibirá una coparticipación financiera europea  de unos 1.300 millones de euros.

Sin embargo, la probable ya próxima adjudicación de la construcción del tramo Poceirao-Caya al consorcio Elos, prevista para los próximos días - el Rave quiere que la obra pueda iniciarse ya a principios del 2010 - podría crear aún algún otro problema: la constructora Mota-Engil, al frente del consorcio rival Altavia, presentara un recurso ante la comisión de evaluación de las dos propuestas finales, contra la decisión favorable al consorcio de Brisa, Soares da Costa y Sacyr.

Según la versión de Mota-Engil, que tiene a su frente a un peso pesado" del PS, Jorge Coelho, la comisión de evaluación sólo tuvo en cuenta las propuestas iníciales, y no los cambios ya introducidos en la fase fínal de la negociación directa, y que afectan aspectos clave del concurso público. Así, además de haber propuesto el precio más elevado, de 1.600 millones de euros, frente a los 1.569 millones de Elos, Altavia no se conforma con la mala notación de su propuesta relacionada con los aspectos técnicos y riesgos del proyecto, que obtuvo sólo 13,68 puntos sobre 20, frente a los 14,96 puntos atribuidos al consorcio rival.

Con toda probabilidad, la gestora publica de la alta velocidad lusa Rave tendrá en cuenta el veredicto de la comisión de evaluación, favorable a Elos, con lo cual es muy improbable que el nuevo gobierno minoritario socialista acepte el riesgo de tomar partido a favor de Altavia. Lo que si puede pasar, ante la fuerte presión de Mota-Engil, es que el Rave no tenga más remedio que aplazar la adjudicación de la obra, pero solo por poco tiempo, porque José Sócrates ya manifestó la intención de atribuir la máxima prioridad al relanzamiento del proyecto del AVE luso español, en buena sintonía, pues, con su "bueno amigo" José Luis Rodríguez Zapatero.