La reestructuración de las cajas, una ocasión histórica para recuperar el terreno perdido
El BBVA reproduce la estrategia del Santander e intenta ganar cuota de mercado con la crisis
Ambos grupos se concentran en España por la morosidad, el deterioro de márgenes y la entrada más lenta en recuperación
Cambian las personas (Gorigolzarri por Cano) pero no las ideas, sobre todo si son ajenas. Y, como muestra, un botón. "El proceso de consolidación y reestructuración que ya se ha iniciado en el sistema financiero español representa una gran oportunidad de crecimiento orgánico para BBVA, tanto en cuota de mercado como en número de clientes, gracias a su fortaleza financiera y a la potencia de sus redes comerciales", afirmó Juan Asúa, director de España y Portugal de BBVA, durante su intervención en las IV Jornadas para Profesionales Financieros-Borsadiner que se celebraron en Barcelona el viernes pasado, 30 de octubre. Una buena frase. El único problema es que una idea muy parecida, casi calcada. fue formulada por el vicepresidente segundo y consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, el miércoles anterior, 28 de octubre. Es decir dos días antes. ¿Casualidad? ¿Espionaje industrial? ¿De quién a quién? Lo cierto es que fue el Santander (Sáenz) el primero en expresarlas en público. Y ya se sabe, el que da primero, da dos veces. Pero las semejanzas no acaban ahí.
"Aunque estemos cómodos en la posición que tenemos, vamos a aprovechar el proceso de reestructuración que está comenzando a vivir el sector financiero para ganar cuota de mercado tanto en créditos como en depósitos", dijo Saénz en la presentación de los resultados de los nueve primeros meses de este ejercicio. También dijo que los tiempos en que los bancos perdían cuota en beneficio de las cajas, sobre todo por la apuesta de las entidades de ahorro por el negocio inmobiliario, se han acabado. Y que "en el negocio inmobiliario tenemos una cuota inferior a la cuota media en otros sectores, lo que ahora nos beneficia".
En un discurso cuando menos seguidista del de su principal competidor, el responsable de España y Portugal del BBVA muestra que los dos grandes grupos bancarios han vuelto la mirada hacia España, tras varios años centrados en la expansión internacional: BBVA, sobre todo en México y en Estados Unidos; Santander, en el Reino Unido, Brasil, Alemania y Estados Unidos.
¿Por qué? Primero, porque no es momento para grandes adquisiciones. Sólo el BBVA se plantea adquirir algún otro banco quebrado al FDIC (equivalente al Fondo de Garantía de Depósitos español) norteamericano. El Santander no tiene ninguna operación de compra "en su radar". Mientras se centran en la digestión de sus últimas adquisiciones, Santander y BBVA pueden centrarse en España, donde se juegan buena parte de sus beneficios y donde las grandes preocupaciones son la morosidad, el deterioro de márgenes, y el hecho de que la economía va a entrar más lentamente que en otros países por la senda de la recuperación.
Asúa cree que el sector financiero español ha aguantado muy bien la primera fase de la crisis, gracias precisamente a un modelo de negocio enfocado hacia el mercado minorista, que es que dominan tanto el Santander como el BBVA, y por tanto con unos ingresos más recurrentes que los de la banca de inversión, tiene por delante dos importantes retos: la menor actividad y el aumento de la morosidad.
Sáenz hablaba de que "las principales amenazas" `para el grupo Santander están en España, donde obtiene el 27% del beneficio, por la morosidad y por el deterioro de los márgenes. "Hay que continuar enfocando la organización comercial hacia las recuperaciones de créditos impagados", ya que la morosidad "va a seguir creciendo, aunque lo haga a un menor ritmo" por la situación del empleo y la atonía del consumo.
Según Juan Asúa, "el proceso de consolidación y reestructuración que ya se ha iniciado en el sistema financiero español representa una gran oportunidad de crecimiento orgánico para el BBVA, tanto en cuota de mercado como en número de clientes, gracias a su fortaleza financiera y a la potencia de sus redes comerciales". Destacó que el BBVA es una de las instituciones financieras que mejor está afrontando la crisis, que es uno de los cinco bancos privados del mundo que no ha requerido ayuda gubernamental y que ha sido el único gran grupo que no ha necesitado hacer una ampliación de capital desde que se inició la crisis (algo que sí ha hecho el Santander, como también el Popular). El negocio minorista del BBVA aporta el 90% del margen neto del Grupo, lo que le ha permitido haber pasado en 2008 del puesto 11 al segundo en el ranking mundial de beneficios, "con un claro liderazgo en rentabilidad y eficiencia frente a sus principales competidores".
"En el BBVA nos gusta decir, porque estamos convencidos de ello, que las crisis son siempre excelentes oportunidades de crecer más y reforzar nuestra posición de liderazgo, diferenciándonos de nuestros competidores. Por ello, tenemos todo el optimismo para afrontar el apasionante futuro que nos espera", insiste Asúa.
"Las instituciones que superen la segunda fase de la crisis tendrán que afrontar grandes cambios tecnológicos y sociales derivados de las demandas de los clientes, que requerirán un servicio más personalizado, y de los propios bancos, que desarrollarán nuevos modelos de negocio, más ágiles y eficientes; evolucionarán hacia compañías de servicios que utilizarán la tecnología para convertir la información en conocimiento", subrayó Juan Asúa. "En definitiva, nos encaminamos hacia un nuevo sistema financiero internacional formado por entidades más fuertes y solventes, más regulado, más prudente y con mayor presencia del sector público, si bien es tarea de todos mantener las reglas de juego evitando un exceso de regulación y considerando la presencia del sector público como algo temporal", añadió
No obstante, Asúa apuntó que "el sector financiero español ha crecido de forma acelerada y excesiva, y la debilidad de ciertas instituciones y la sobrecapacidad del sector son lastres para la recuperación y crecimiento futuro". "Esto hará que algunas instituciones tengan que ampliar capital o iniciar movimientos de consolidación e, incluso, puede que haya entidades que desaparezcan. Es evidente que nos encaminamos a un sector con menos actores, pero más fuertes y saneados", concluyó.