Barcelona concentra los cierres de oficinas de bancos y cajas
M.Á.V.- En todas las provincias españolas se ha producido reducción de oficinas de bancos y cajas desde el 31 de diciembre del año pasado al 30 de junio de este ejercicio. Badajoz es la única que ha registrado incrementos, aunque sea tan sólo de una sucursal, hasta las 748. Cáceres, con 450, y Cuenca, con 254, no sufren variaciones. Las entidades financieras han bajado ya del listón de las 45.000 oficinas, y ya están en las 44.714, con un descenso de 902, el 2,02%.
Barcelona es de lejos la provincia donde más sucursales se han cerrado en los seis primeros meses del año en curso. La otra gran capital española tiene 203 oficinas menos que al comenzar el año, debido sobre todo a la reducción de capacidad comercial efectuada por las cajas de ahorros. La diferencia con los bancos es harto significativa. 144 cierres de cajas en Barcelona, frente a los 67 de sus competidores.
Barcelona se queda, por tanto, con 5.616 oficinas, el 3,61% menos que al comenzar el ejercicio. Y las previsiones es que el número de sucursales continúe reduciéndose, sobre todo por los dos procesos de fusiones que se están produciendo en Cataluña: el de las caixas comarcales (Sabadell, Manlleu, Terrassa) más Caixa Girona y el de Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona. También influirá, aunque menos que en este período, la reducción de capacidad comercial de La Caixa en uno de sus terrenos originales de actuación.
Un informe de la consultora Tatum destaca que, porcentualmente, el cierre de sucursales más significativo se ha producido en las provincias del litoral, las más afectadas por la crisis del negocio inmobiliario, al que ha acompañado la expansión de las cajas de ahorros: Almería y Huelva sufren un descenso en el número de oficinas del 3,98% en estos seis meses; Alicante baja el 3,15%; Málaga, el 2,5%; Granada, el 2,18%; y Murcia, el 2,04%.
Pero llama la atención la fuerte reducción de oficinas, en términos porcentuales, en Aragón: Huesca, el 3,47% menos; Zaragoza, el 2,39% (las cooperativas de crédito y las cajas rurales han cerrado en esta provincia 14 oficinas), que contrastan con el 0,85% de descenso en Teruel. También, en las cuatro provincias gallegas, y eso que aún no se ha producido la tan temida integración entre Caixanova y Caixa Galicia: 3,4% en Pontevedra; 2,94% en A Coruña; 2,75% en Lugo, y el mismo porcentaje de menos oficinas respecto al 31 de diciembre de 2008 en Ourense.
Además de en Barcelona, en toda Cataluña se ha producido un descenso porcentual significativo en el número de sucursales, básicamente debido a los movimientos de repliegue en las cajas: Girona tiene el 2,39% menos de oficinas que al comenzar el ejercicio: Lleida, el 2,08%. Un movimiento similar se ha producido en Castilla y León, anticipando los procesos de concentración de las cajas: Burgos baja el 2,43%; Salamanca, el 3,3%; Segovia, el 2,97%; León, el 2,05%; Soria, el 2,04%; y Palencia, el 2,75%.
Destaca también Sevilla, con una reducción del 2,51% en el número de sucursales, propiciado por el proceso de concentración de oficinas tras la integración definitiva en CajaSol de El Monte y Caja San Fernando.
Madrid, por su parte, pierde ya el listón de las 6.000 oficinas, tras los 98 cierres: 32 de las cajas y 67 de los bancos. Éstos han cerrado, por tanto, penas ocho sucursales más en la Comunidad de Madrid que en Barcelona. En cambio, las cajas han clausurado 4,5 veces más oficinas en Barcelona que en Madrid.
Con estos cierres, ya sólo son diez las provincias con más de un millar de oficinas: Alicante, Baleares, Barcelona, Madrid, Sevilla, Murcia, Málaga, Valencia, Zaragoza y Vizcaya, según las estadísticas de la consultora Tatum.