Ibercaja entona aquello de "Mejor solo que mal acompañado"
Miguel Á. Valero.- El consejo de Ibercaja decidió el pasado 22 de octubre "por unanimidad" no acudir a la subasta organizada por el Banco de España para adjudicar Caja Castilla La Mancha (CCM), y que finalmente ganó CajAstur, porque consideró que "sola tenía posibilidades de futuro". En otras palabras, aquel refrán: "más vale solo que mal acompañado".
El presidente de la caja aragonesa y de la aseguradora Caser, Amado Franco, explica tras la asamblea general ordinaria celebrada ayer en Zaragoza que la decisión se tomó después de analizar toda la información enviada por el Banco de España. "Se compararon dos situaciones: voy solo, con este futuro y estas dificultades; o voy con CCM, con este mismo futuro; y al final se entendió que era mejor ir solos, así de sencillo", añade. "No se ha presentado oferta por CCM porque es muy distinto estar en una situación financiera en la que tengas necesidad de fusionarte para asegurar tu futuro, que no tener esa necesidad para contar con un futuro halagüeño", concluye el presidente de Ibercaja.
Ibercaja tiene "el tamaño suficiente para capear el temporal y salir fortalecida" sin necesidad de fusiones. Lo que no significa una crítica al hecho de que la otra entidad de ahorro aragonesa, la Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI), de fundación eclesiástica, "haya considerado conveniente buscar fusiones para conseguir mayor tamaño", a través del Sistema Institucional de Protección (SIP) que prepara con Caja Rioja y la Caja Insular de Canarias. Amado Franco, elegante, desea a su principal competidor en Aragón "la mejor suerte".
Amado Franco reconoce que "indudablemente vendrá bien si se encuentra una operación en la que no se ponga en peligro la identidad, la independencia y la gestión de la casa, así como que no se debiliten las características de la misma". Pero con la misma franqueza dice que en este momento "no hay nada sobre la mesa".
"Sin duda, en el futuro aparecerá Ibercaja de nuevo en las quinielas de movimientos del sector, puesto que nuestros fundamentos financieros nos convierten en clara aspirante a liderar dinámicas de concentración", señala su presidente. Amado Franco augura más operaciones. Unas, para que las entidades puedan alcanzar "el tamaño necesario para que se les permita acceder a los mercados de capitales". Otras, porque hay entidades que "tienen más problemas a la hora de cumplir con un coeficiente de solvencia más exigente".
Ibercaja lo tiene claro. Ante esas "dinámicas de concentración", su presidente fija la postura: "Si se plantean, se abordarán siempre con la condición ineludible de que se preserve intacto el ADN de la caja: independencia, solidez financiera, compromiso con clientes, empleados y, en general, con el desarrollo económico y social de los territorios donde estamos implantados".