ANÁLISIS
Barreda quiere hacer comulgar con ruedas de molinos
Junta y Cortes de Castilla La Mancha apoyan un "banco regional" a partir de la caja intervenida, sin saber cómo va a funcionar
Ayer no fue un buen día ni para los representantes ni para los representados del pueblo castellano manchego. El Gobierno de Castilla-La Mancha y las Cortes regionales, en las que es mayoritario el PSOE, respaldaron la constitución del nuevo banco regional que surgirá de la absorción de la intervenida Caja Castilla La Mancha por Cajastur a través del desconocido banco Liberta, pese a que no se sabe cómo es ese nuevo banco ni cómo va a funcionar. Tampoco resulta muy lógico que el PP se abstuviera. Cuando no sabes lo que te proponen y no te quieren dar más explicaciones, lo lógico es oponerse hasta que lo aclaren. ¿De qué se ha abstenido el PP? Algunos socialistas se frotaban las manos. Piensan que tienen pillada a Cospedal. Barreda lo dejó claro: hablaremos de todo y de todos.
La actitud de la secretaria general del PP y presidenta del mismo en la región, así lo deja entender. En cambio nadie entiende muy bien cual es su estrategia con la Caja y cómo de tocada ha quedado por la participación de su marido en el consejo de la Corporación Industrial. Cuando sin ser aprobado por los órganos de Gobierno del PP de la Comunidad se le nombra consejero, probablemente lo fue porque era su pareja. Así lo entiende hasta los menos ilustrados de la región. No digamos cómo lo explican los ilustrados.
Los medios asistentes al acto reflejaron que en la sesión de ayer apenas se conocieron datos nuevos sobre el proyecto por lo que, como no podía ser menos, Gobierno y oposición se cruzaron todos los reproches imaginables sobre sus responsabilidades pasadas, presentes y futuras.
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, sólo dejó claro que la caja se encuentra en la disyuntiva de elegir entre una disolución o la integración en Cajastur como solución de futuro. Pero poco explicó de esa solución de futuro. La propia vicepresidenta y consejera de Economía de la Junta, María Luisa Araújo, se encargaría de matizar al presidente, precisando que el proyecto decidido por el Banco de España constituye "la solución más próxima a la continuidad" de CCM.
Será, según su propia expresión "un banco de cajas". Se llamará Banco Castilla-La Mancha, con su sede en la región, al que CCM. A él se traspasará todo su negocio bancario, que pese a ser una banco de la comunidad, será propiedad de Cajastur en un 75 por ciento y de la caja manchega en el 25 por ciento restante.
Para Araujo esto supone que "CCM no desaparece". Pero que nos diga que al igual que Cajastur, preserva su independencia y tendrá además el control de la cartera industrial y de la Obra Social, que se nutrirá de los beneficios de la corporación y de la parte proporcional de los que obtenga el nuevo banco. Esto lo tiene que explicar un poco más detalladamente. Ni los más finos de los juristas del Banco de España lo han explicado todavía.
Es lógico que al PP no le satisfaga la exposición de la Junta. Quieren saber primero si es "una privatización encubierta". Quieren saber qué acomodo legal tiene. Quieren saber que va a ocurrir con los empleos. Tienen razones legítimas para dudar. Sería la primera entidad en la historia que no conllevara una importante reducción de empleos. Quieren saber si el ERE está programado para después de las elecciones autonómicas del 2011. Emiliano García Paje, el secretario general del Partido en Toledo y alcalde de la ciudad, ya ha encargado una encuesta para conocer el efecto de las explicaciones.
Por qué no se explican todas estas cosas en una comisión. Se les ha llenado la boca pidiendo comisiones para cuestiones más nimias y a Barreda, con la impunidad que da tener la mayoría sólo se le ocurre decir que ahora toca ayudar a que salga bien la operación con Cajastur. Con la falta de argumentos que caracteriza a su actuación en esta materia no ha explicado pero ha sugerido. Cuando se resuelva la operación él será el primero en promover una investigación en la que se hable de todo "y de todos".
Es ahora cuando hay que hablar. Su dejar llegar a Juan Pedro Hernández Moltó a la presidencia de la Caja, como han demostrado los hechos, ha sido equivocada y ha supuesto, como dice el PP, tirar por la borda 17 años de trabajo de muchos castellano-manchegos. Y todo por una ambición o ambiciones desmedidas.