BANCA DE INVERSIONES
Deutsche Bank no ve, por ahora, oportunidades en el mercado español
Abandona la financiación del consumo por la morosidad
"No estudio la compra de un banco desde hace dos años y medio o tres años", admite el presidente y consejero delegado de Deutsche Bank España, Antonio Rodríguez-Pina, aunque inmediatamente después afirma que "a medio plazo, si surgiera una oportunidad de adquisición, la estudiaríamos". Pero su estrategia de reforzamiento de las actividades de banca minorista en España, "porque somos un banco mediano-pequeño", con 254 oficinas, se basa "de momento, en el crecimiento orgánico".
"No estamos estudiando ninguna operación, pero porque no se nos ha ofrecido". El primer ejecutivo del Deutsche en España recuerda que quisieron comprar el Urquijo (terminó en manos del Sabadell), "pero el precio no era atractivo", y el negocio de banca privada de Morgan Stanley en España (se lo quedó La Caixa). Rodríguez -Pina es un experto en fusiones y adquisiciones: "Mi primera operación fue la OPA del Banco de Bilbao sobre Banesto", recordó en un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie).
"Al margen de paquetes pequeños de oficinas, no hay entidades de cierta dimensión en venta actualmente en España", asegura. "El mercado de fusiones y adquisiciones está muy parado porque hay muchas incertidumbres, porque ahora es muy complicado hacer previsiones ya que no sabemos cuándo y cómo se va a recuperar la economía". Pero el primer ejecutivo del Deutsche Bank en España cree que surgirán oportunidades, porque habrá integraciones de entidades, sobre todo pequeñas y medianas, algunas impuestas por el Banco de España. También habrá grupos internacionales que "si no tienen un tamaño suficiente en España, se irán", porque se producirán desinversiones en filiales y porque el análisis de las redes de sucursales "se hará aún más crítico". Pero también va a haber inversiones de bancos fuertes en el mercado español.
Mientras aparecen esas oportunidades, Rodríguez-Pina tiene clara su estrategia compradora: "Seremos muy disciplinados en el precio y en la generación de valor para el accionista. Y además de un precio competitivo, debemos tener la certeza de que vamos a gestionar la entidad mejor".
El Deutsche Bank va a tirar la toalla definitivamente en financiación del consumo, como han hecho otros competidores extranjeros en España. La razón es la elevada morosidad, que ensucia unas cifras que, no obstante, están por debajo de la media del sector. La apuesta por el segmento "casisubprime" de financiación a inmigrantes, entre otros segmentos de clientela, "ha sido un error" y ha contribuido a que la morosidad del Deutsche sea en octubre del 3,9% cuando se trata de un banco muy centrado en clientes de nivel medio-alto y en empresas. Ese porcentaje contrasta con tasas "por debajo del 0,5%" de las cosechas de créditos del pasado ejercicio y del actual.