Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el miércoles 11 de noviembre de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

Las cinco mayores ligas de Europa mueven cada año 800.000 millones de euros

La lucha internacional contra el blanqueo de capitales se centra en el dinero del fútbol

El Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) investiga el negocio de las contrataciones y las apuestas ilícitas

FutbolMiguel Ángel Valero.– Que el fútbol, una pasión que mueve masas, es un coladero para el dinero negro no es precisamente noticia. No hay más que ver a qué se dedican realmente algunos presidentes de clubes de fútbol tanto en España como en el extranjero. Sí lo es que el deporte rey se haya convertido progresivamente en el centro de atención de los trabajos de investigación de las instituciones internacionales que combaten el blanqueo. Hasta ahora, estas entidades estaban más volcadas en el narcotráfico o en la financiación del terrorismo. Pero es que el interés que tienen las mafias internacionales y otras bandas de delincuentes por utilizar el fútbol como medio para llevar a cabo sus operaciones ilícitas está creciendo de manera alarmante. En la misma medida en que en el fútbol más que de balones se hablaba de derechos televisivos, hasta el punto de que las cinco mayores ligas de Europa mueven cada año 800.000 millones de euros.

Una cantidad que no puede dejar de llamar la atención al Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi o Fatf, Financial Action Task Force on Money Laundering), un organismo intergubernamental cuyo propósito es elaborar y promover medidas para combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. El Gafi se creó en París en julio de 1989 por la Cumbre del G-7 con el fin de estudiar medidas de lucha contra el blanqueo de capitales y desde entonces ha elaborado informes sobre la utilización de los mecanismos financieros convencionales para actividades ilíticitas.

Uno de sus últimos trabajos quiere precisamente llamar la atención sobre algunos de los riesgos que enfrenta el deporte en general, y el fútbol en particular, debido a su perversa utilización para actividades delictivas y específicamente para el blanqueo de dinero generado por negocios ilícitos. El informe, elaborado el pasado mes de julio, ha contado con la colaboración de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), y destaca que el balompié mueve más de 1,3 billones de euros. Nada menos que el 0,1% del Producto Interior Bruto (PIB) de la Unión Europea. Y de esa cantidad, unos 420.000 millones se destinan a retribuir a los futbolistas.

El informe del Gafi viene a confirmar que el fútbol es una excelente tapadera, y mejor lavadora, para el dinero negro porque se trata de una actividad que ofrece grandes facilidades a las actividades opacas. Se trata de un sector que, como se puede comprobar, mueve ingentes cantidades de dinero, con un gran componente en efectivo, en cash, y sin controles eficientes.

"El control del origen o destino de los pagos es débil o inexistente", resalta el informe del Gafi, que alerta especialmente de las prácticas de blanqueo de dinero a través de los mecanismos de apuestas (legales, alegales e ilegales), sobre todo a través de Internet.

El informe resalta la inexperiencia y la falta de conocimientos profesionales no sólo de los presidentes de los clubes, sino también de los directivos. "Con el crecimiento del número de transferencias internacionales y de operaciones de compraventa de jugadores, han aparecido nuevos protagonistas, como son los agentes, los intermediarios, los patrocinadores y las empresas que poseen los derechos de los jugadores, que facilitan el ocultamiento de las actividades fraudulentas", señala el estudio del Gafi. Por ejemplo, sólo los agentes de fútbol oficiales, registrados en la Federación Internacional de Fútbol Asociación (Fifa), superan los 4.000. Una situación que facilita la aparición masiva de paraísos fiscales en los que entran y salen grandes cantidades de dinero movido por el fútbol.

El Gafi recomienda una aplicación real del código de buenas prácticas puesto en marcha por la  Fifa hace ya cuatro años y, sobre todo, una regulación homogénea y de ámbito internacional que facilite la transparencia y la profesionalización de los directivos de los clubes.

Pero el principal estímulo para el dinero negro es que en el fútbol nadie hace preguntas sobre dónde sale el dinero. La delicada situación financiera de los clubes facilita la entrada de fondos procedentes de actividades ilícitas o ilegales. "Existe el riesgo de que clubes que están endeudados no hagan muchas preguntas cuando aparece un nuevo inversor" destaca el informe del Gafi.

Un informe que alerta sobre las apuestas ilegales, a las que el Gafi quiere dedicar un informe monográfico y exhaustivo el año que viene. Esta institución describe la investigación llevada por la Interpol sobre apuestas ilegales sobre el fúbol en Asia en 2007 (Caso Soga I) y 2008 (caso Soga II). El primero generó 400 detenciones, 272 casas de apuestas ilegales clausuradas y 680 millones de dólares confiscados. El segundo, 1.100 antros de juego, que movían pujas por más de 1.500 millones de dólares; 1.30o detenciones; y 16 millones de dólares en efectivo incautados.