BANCASEGUROS
Caixanova ignora el debate con Caixa Galicia y vende sus seguros a Caser
La escueta nota enviada por Caixanova a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) señalaba que la entidad de ahorro gallega había firmado con Caser "una alianza estratégica en el negocio de seguros de Vida y Pensiones, que se instrumentaliza mediante una joint venture para la comercialización de seguros". Pero la nota, como el árbol, no deja ver el bosque y más cuando la caja gallega ignora el debate sobre su propuesta fusión con su rival, Caixa Galicia.
En la supuesta alianza, Caixanova "participa mediante su aportación de su experiencia comercial, que se plasmará mediante la involucración de su fuerza de ventas (red comercial)", y Caser "participa mediante la aportación de su experiencia en el desarrollo y gestión de seguros". Un día después, el Banco Gallego, controlado mayoritariamente por Caixanova, remitía a la CNMV una nota similar sobre un acuerdo de bancaseguros con Caser.
La operación tiene más miga de lo que esas notas dan a entender. Desde el punto de vista del sector, es la segunda gran operación de bancaseguros del año, tras el acuerdo entre la francesa CNP y Barclays Bank en junio, y han contribuido a ella Nomura, como asesor de Caser, y BNP Paribas, de Caixanova. Desde las cifras, se trata de una operación discreta: Caser, un grupo controlado por las cajas (Ibercaja tiene el 11,95% y otras 36 entidades de ahorro figuran con participaciones que van desde el 0,01% al 8%) aunque en su accionariado estén también las mutuas francesas Maaf y Le Mans, con sendos 10%), desembolsará unos 120 millones de euros por el 50% del negocio de seguros de Vida y de Pensiones de Caixanova y del Banco Gallego y por vender pólizas en las 586 oficinas de la caja y en las 204 del banco.
La filial conjunta de Caixanova y Caser venderá seguros de Vida Ahorro, Vida Riesgo, planes de Pensiones y seguros de Dependencia. En virtud del plan de negocio pactado, y del que depende el desembolso final de Caser, las primas emitidas en el quinto año por seguros de Vida ascenderán a 270 millones y el patrimonio gestionado de planes de Pensiones superará los 460 millones.
Pero la operación tiene más calado si se tiene en cuenta que se ha firmado en medio de un tenso debate sobre la fusión de Caixanova con Caixa Galicia, su principal competidor, en el que hay dos posturas radicalmente diferentes: la Xunta, que quiere una fusión para preservar la galleguidad de sus entidades de ahorro; las patronales, los sindicatos, los movimientos sociales, los empresarios, los ejecutivos de Caixanova, con su presidente, Julio Fernández Gayoso, a la cabeza, que creen mejor para Galicia la coexistencia de las dos cajas, ya que la competencia es beneficiosa para todos, y que destacan que la integración costaría 2.000 empleos, de los que sólo la mitad podría cubrirse con prejubilaciones. En medio, Caixa Galicia, y su director general, José Luis Méndez, que no imita a su colega en la feroz oposición a la fusión.
La alianza entre Caixanova y Caser tiene tres interpretaciones. Uno, que la caja de Vigo sigue operando como si la fusión no se fuera a producir, y no parece que la Xunta de Galicia se haya opuesto a ese acuerdo, aunque todavía no se siente en la Comisión de Control su representante (otros prefieren describirlo como "comisario político") con voz pero sin voto.
La segunda interpretación es más malévola: con este acuerdo se quiere expresar que Caixanova tratará de poner todos los palos que pueda en los radios de la bicicleta que la Xunta quiere poner en marcha. Porque resulta que la otra parte de la más que probable fusión, Caixa Galicia, ya cuenta con un acuerdo de bancaseguros, que se remonta nada menos que a 2001, con la multinacional británica Unicaja , que pagó 144 millones (más una cantidad variable en función de los ingresos que se obtengan por la venta de seguros en las sucursales de la caja).
En caso de una integración pura y dura, se plantearía un problema, como ya ha sucedido con la futura Unió de Caixes Catalanes, donde Caixa Terrassa contaba con socios aseguradores a la multinacional holandesa Aegon y a la mutua italiana Reale, y Caixa Sabadell, al grupo suizo Zurich. Al final, en Cataluña se ha optado por sacar a subasta el negocio de seguros del nuevo grupo, y si procede habrá que indemnizar a los actuales socios aseguradores que dejen de serlo.
La tercera interpretación viene a apoyar la tesis de grupos de militantes del PP gallego, que sugieren una fusión virtual entre las dos entidades, mediante un Sistema Institucional de Protección (SIP), como ya adelantó CapitalMadrid el pasado viernes. Esa fórmula, que implicaría integrar áreas como Tesorería, Gestión de Riesgos y otros servicios centrales de las dos entidades, evitaría los dos grandes problemas de la integración: el coste humano y la duplicidad de sucursales. Y elude el principal obstáculo para la fusión: la ancestral rivalidad entre A Coruña y Vigo.
Por otra parte, Caser no se ha limitado en su ofensiva de bancaseguros a Caixanova y al Banco Gallego. También ha suscrito un acuerdo similar con Sa Nostra, en cuya filial de seguros, Serbrok, ya tenía el 10%. Ahora llegará al 50%, con un coste total de 125 millones, salvo que la francesa Assecurances de Credit Mutuel Iard (ACM), que posee otro 10% de Serbrok, ejerza el derecho preferente de igualar la oferta de Caser.