La aerolínea británica no logra mejorar su liquidez mientras multiplica su deuda
Iberia y British ya no cuentan con la capitalización bursátil como referencia para su fusión
Ahora valoran más su viabilidad, su generación de caja y la capacidad para reducir deuda
Los mercados llevan su camino y la fusión de British Airways e Iberia va por otro. La capitalización bursátil de ambas compañías ya no sirve de referencia para conformar la ecuación de canje de acciones que tendrán que pactar en su fusión. Para decidir esa cuestión clave de su futuro matrimonio contarán otras cosas tan importantes como su viabilidad a largo plazo, la capacidad de generación de caja o la de reducir deudas. El viernes, Iberia presentará sus resultados. La pasada semana lo hizo la aerolínea británica, correspondientes a su primer semestre fiscal (el comprendido entre el 31 de marzo y el 30 de septiembre). Tras unas pérdidas históricas de 321 millones de euros antes de impuestos, su cotización subió en bolsa cerca de un 7% en una sola jornada. Las cifras no sirvieron de nada porque lo que de verdad impulsó al valor fue el anuncio del consejero delegado de la compañía, Willie Walsh, de que su proceso de fusión con Iberia sigue adelante, sin que estos malos resultados supongan un obstáculo insalvable.
Iberia también subió, un poco menos, pero lo hizo, aunque por una causa distinta. En el caso de la española el mercado interpretó que los números de British son difíciles de batir a la baja por parte de Iberia, que esta semana presenta también sus resultados hasta 30 de septiembre. Ambas compañías luchan contra la crisis con la suspensión del pago de dividendos, la aplicación de planes de reestructuración de costes y la reducción de su deuda financiera. British Airways ya ha anunciado que su batalla contra la carga de sus préstamos no da los resultados apetecidos. En un año ha incrementado su nivel de endeudamiento en algo más de un 60% al pasar de 1.600 a 2.600 millones de euros en un año. A ello hay que sumarle los 3.000 millones de euros de agujero de su fondo de pensiones a la misma fecha.
Con esas cifras en la mano, a la espera de que Iberia haga públicos sus resultados, en los que los analistas no esperan grandes sorpresas negativas, resulta que British Airways debe, entre créditos bancarios y déficit de su fondo de pensiones, 2,2 veces su valor en bolsa. Iberia no cuenta con agujero alguno por pensiones y su deuda financiera (a 30 de junio) no llega a su capitalización bursátil. Esta diferencia es suficiente para que los propios directivos de la compañía británica hayan acercado cada vez más su postura hacia una ecuación de canje casi igualitaria (ahora aceptarían un 53% de la nueva empresa fusionada) cuando iniciaron la negociación en el 70%.
Los mercados son conscientes también de esta circunstancia y saben que una fusión entre British Airways e iberia previsiblemente ayudaría más a la británica que a la española. Los cálculos que se manejan entre los analistas señalan que la unión de ambas aerolíneas llegaría a generar ahorros de costes añadidos de cerca de 800 millones de euros anuales por gestión coordinada de flotas y centros operativos en los aeropuertos españoles y británicos.
Estas sinergias se concentrarían en las rutas en las que ahora son competidoras, fundamentalmente las de largo recorrido. Por ello la compañía española ha anunciado su deseo de separar parte de su negocio de corto y medio alcance en una nueva aerolínea que estará operativa en 2011 y que contará con una estructura de costes inferior a la actual del conjunto del grupo. Con ello prepara el futuro para lograr ahorros operativos en las zonas de sombra donde no lleguen las sinergias de la fusión. Los propios responsables de British Airways han entendido el proceso y se han apresurado a mantener como oficial su postura de que el anuncio de Iberia no interfiere en el proceso de unión actualmente en negociación.
La presentación de cuentas de Iberia esta semana servirá, casi únicamente, para remachar una vez más que el nivel de deuda es muy inferior al de la británica mientras la capacidad de generación de caja es superior. Willie Walsh anunciaba la pasada semana en su Conference Call con analistas que la posición de British Airways es fuerte con 4.000 millones de libras (4.750 millones de euros) en liquidez. En la documentación de la compañía enviada a la Bolsa de Londres se señala, sin embargo, que de esa cifra sólo 1,700 millones son de caja real, cifra que el mercado espera ver superada este año por el efectivo de Iberia.