Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el viernes 9 de octubre de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

LA PIPARRA

Prisa: ¿es Cisneros el tapado de Cebrián?

PrisaA. Valverde.– Hace menos de un mes, en el último consejo de Prisa, Juan Luis Cebrián sugirió que antes de unas pocas semanas se produciría un acontecimiento que sería decisivo para el futuro de Prisa, el grupo mediático que con una deuda de casi 5.000 millones de euros batalla para volver a ser lo que fue, al menos en el frente económico: un negocio pulcro y saneado que daba buenos dividendos a sus accionistas y lustre e influencia a sus dueños, sus directivos y sus trabajadores. Alguno pensó, al conocerse el interés de los italianos de Mediaset por reabrir las negociaciones para la compra de Sogecable y eventualmente fusionar Cuatro y Telecinco, que la 'bomba' de Juan Luis ya había reventado. Pues no. Fuentes fidedignas aseguran que el esperado anuncio tiene que ver con el venezolano Gustavo Cisneros, que viene de la mano de Felipe González. ¿Un tapado del mexicano Carlos Slim?

Los que ven a diario a Juan Luis Cebrián confiesan que el ex director fundador de El Pais y actual consejero delegado muestra un entusiasmo inaudito en las últimas semanas. Tres o cuatro operaciones seguidas anunciadas a golpe de subidón de la acción -acuerdo accionarial con Talos, venta del 25% de Santillana, otro tanto con el 35% de Media Capital y los últimos rumores en torno a la italiana Mediaset- parece que han arreglado el cuerpo del primer ejecutivo de Prisa. Pero eso no ha sido más que el aperitivo, dicen. El consejero delegado prepara ahora, dicen, una "limpia" en cargos intermedios del grupo que va a oscurecer la puesta en estado de jubilación de la práctica totalidad de periodistas que se embarcó en 1976 en el proyecto periodístico más exitoso del mundo occidental durante los últimos 30 años.

Iniciada con familiares colaterales de los hermanos Ignacio y Manuel Polanco, que aún deben ser los primeros accionistas del grupo, Cebrián espera completar su renovación interna gracias a la inyección de dinero (unos 400 millones de euros) que el primer grupo mediático en castellano ha obtenido con la venta parcial de Santillana y Media Capital. Una parte de este dinero, por no decir la totalidad, se irá en el pago de intereses (hasta finales de marzo del 2010) de la deuda del grupo, que roza los 5.000 millones de euros. El resto, muy poco por cierto, se destinará a abonar nóminas, bajas incentivadas y prejubilaciones, amen de una temida pero posible reducción de plantilla.

¿Para qué todo esto? Dicen que Iñaqui Santillana, el cerebro del plan de saneamiento, suele contar que es para garantizar el futuro independiente del grupo ante los malos tiempos que corren, y anticiparse a lo que aún pueda venir. Pero otros analistas más alejados de la realidad de Prisa están convencidos que es para poner el grupo en estado "de bonito" y nunca mejor dicho. Cualquier comprador, total o parcial, no entrará en el grupo -poniendo dinero se entiende-, si no se lo dejan segregado y saneado, dentro de lo posible. Y mucho menos comprará activos 'corruptos'.

El tiempo corre en contra de Cebrián. No sólo está el deadline financiero del 31 de marzo de 2010 establecido por los bancos. También hay que contar con una previsible subida de los tipos de interés a medio plazo; probablemente, a menos de un año de plazo, si a eso se le puede llamar medio plazo. Antes de encarecerse aún más la deuda, Cebrián cuenta con varias opciones, aunque todos apuntan a que sólo tiene una, aquella en la que está Telefónica, como venía a decir ayer el Financial Times. Berlusconi presiona y aunque la opción de Mediaset es buena, al menos para los italianos, Prisa quedará muy recortada en su poder. Mediaset es mucho más grande y Prisa sólo aceptaría acuerdos parciales sobre la televisión.

Pero aún queda el continente lationamericano como alternativa. Carlos Slim o Carlos Slim, con González o sin González por medio. Claro que eso sería con la venia de César Alierta, que no dejaría entrar en España a su peor competidor por dos mil millones. La OPA de ayer en Brasil demuestra que Telefónica anda bien de efectivo, aunque a los técnicos de la operadora siempre les ha parecido caro el precio demandado por Prisa. Y es ahí donde entra en juego el mexicano Slim, que para vencer las resistencias políticas podría entrar vía un tapado, un tapado que deje al margen arreglos temporales como los que ha preparado Violy de Harper y su delegado legal en España. Gustavo Cisneros, también amigo de González, puede ser el ansiado.