Primera patata caliente para Ángel Cano: el asunto de los sábados
Solos en la madrugada
BBVA fomenta la división entre los sindicatos para no encarar las negociaciones
Dicen los que le conocen que al nuevo consejero delegado del BBVA, Ángel Cano, le gusta correr después del trabajo para relajarse y que aprovecha cualquier oportunidad para sumergirse en el mar y bucear. Al margen de que el nuevo puesto va a dejarle mucho menos tiempo para el ocio, Cano tendrá que demostrar todas sus habilidades como corredor y como buceador para arreglar lo antes posible el entuerto de los sábados, que amenaza con convertirse en un motivo de conflicto permanente con la plantilla y sus representantes sindicales.
Para un directivo del BBVA, que por motivos obvios reclama el anonimato, los sábados se han convertido en una prueba de fuego para el nuevo consejero delegado del banco que preside Francisco González. "Este asunto debía estar zanjado desde antes del verano, y no habernos dejado ganar la partida por el Santander, que ha sido muy hábil en esta cuestión. Y en esto tiene su buena parte de culpa Ángel Cano como director de Recursos y Medios, por tensar demasiado la cuerda con los sindicatos.
Ahora le toca afrontarlo como consejero delegado, que debe tener una visión más política, más global, con el inconveniente de que no puede desautorizar a quien ha colocado como su sustituto en Recursos & Medios, Juan Ignacio Apoita, y que como director de Recursos Humanos optó por el cierre unilateral de oficinas los sábados, provocando a los sindicatos", añade. Los sindicatos, por su parte, esperan una negociación a cara de perro, porque las posturas están muy distantes "y el clima que se ha creado desde el banco no favorece un acuerdo".
Solos en la madrugada. "Bueno, casi. Nos hemos encontrado con algunos jóvenes que hace rato salieron de las discos y de los after, con algún taxista despistado, un borracho, uno de Banesto, una pareja despidiéndose en el portal, otro borracho, uno del Popular, tres de la tuna de Derecho, y otro borracho. En muchos sitios ni la mitad. Ninguna chaqueta colorá. Los del comercio no empezarán a salir hasta dentro de una hora, como algunas otras personas honradas que van a comprar el pan y la prensa. Nuestros clientes esperarán a las 12, o 12 y media, para que les pongamos la cartilla al día, consultar la situación financiera internacional, o devolver el recibo que les aparece en el extracto de hace dos meses". Así describe un empleado el sábado por la mañana, en el que tuvo que trabajar por la mañana porque el BBVA se negó a cumplir la moratoria de aperturas solicitada por los sindicatos para facilitar las negociaciones.
"Sí, habrá sábados libres en BBVA", dice la sección sindical de Comfia-CCOO, en su primera intervención tras el relevo de José Ignacio Goirigolzarri por Ángel Cano, director de Recursos y Medios, como consejero delegado, tras autorrenovarse Francisco González otros cinco años más como presidente del banco. Y los habrá, según el sindicato, "aunque el banco sigue sin dar la cara públicamente, sin convocar la mesa general de negociación que toda la representación sindical -con pocas excepciones- estamos pidiendo, y que toda la plantilla reclama y espera".
El BBVA no sólo no negocia, sino que unilateralmente ha publicado el listado de las 821 sucursales, el 27% de las 3.049 oficinas de Banca Comercial, que desde el pasado sábado ya no abren sus puertas. Eso no significa que los trabajadores no trabajen esos sábados, sino que lo hacen en otras sucursales, teóricamente en las más cercanas a la oficina que deja de abrir ese día. Era la respuesta del BBVA y concretamente de Recursos Humanos, que dependía directamente del ahora ascendido Ángel Cano, a la petición de "una moratoria, un cierre unilateral por parte del banco para los dos primeros sábados de octubre, para que, si hay voluntad negociadora, haya tiempo de plasmarla en un acuerdo sin que nos queme el tiempo a ninguna de las partes".
En su día, el 30 de junio, reclamamos oficialmente el inicio de negociaciones, comenzando en la primera quincena de julio y sin prejuzgar las fórmulas de acuerdo, para conseguir el cierre de todas las Oficinas en todos los sábados", explican en CCOO. Pero otros sindicatos reprochan que desde el banco se esté fomentando la división entre ellos para no encarar las negociaciones de cara a cerrar todas las oficinas convencionales todos los sábados, como ya ha hecho su competidor, el Santander. CCOO es partidario de la libranza de todos los sábados, aunque admite que "se ha provocado algún debate sobre la fórmula de acuerdo, si es mejor la jornada hasta las 15:30 horas de lunes a viernes, o acumular en una tarde a la semana, e incluso hay quien no quiere cambiar".
De hecho, la opción de una tarde a la semana a cambio de no trabajar el sábado ya la propuso el banco en noviembre de 2007, pero los sindicatos no la aceptaron "porque no era para todos". Y es la opción preferida por Banca Comercial, mientras que Recursos Humanos quiere seguir con el sistema actual.
¨Todos sabemos que un banco líder no se hace a costa de sus trabajadores, sino con sus trabajadores, que la productividad tiene que ver con la motivación", insiste un representante sindical, que reprocha al BBVA estar ocupado en "repartir responsabilidades y rellenar el nuevo organigrama". "Pero seguro que escucha el clamor de la plantilla por los sábados libres, la decepción de que hayamos llegado a trabajar el sábado, de que ni siquiera haya habido sensibilidad para hacer una moratoria unilateral mientras se negocia, el sentirnos defraudados por nuestra empresa, que si no se resuelve pronto se convertirá en resentimiento, lo contrario a la pasión", insiste.
Para un directivo del BBVA, los sábados se ha convertido en una prueba de fuego para el nuevo consejero delegado. "Este asunto debía estar zanjado desde antes del verano, y no habernos dejado ganar la partida por el Santander. Y en esto tiene su parte de culpa Ángel Cano como director de Recursos y Medios. Y ahora le toca afrontarlo como consejero delegado, que debe tener una visión más política, más global, con el inconveniente de que no puede desautorizar a quien ha colocado como su sustituto en Recursos & Medios", añade. Los sindicatos, por su parte, esperan una negociación a cara de perro, porque las posturas están muy distantes "y el clima que se ha creado desde el banco no favorece un acuerdo".