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Publicado el jueves 8 de octubre de 2009
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Monitor de Coyuntura

Japón sale de la recesión en falso

Crece un 3,7% por la recuperación exportadora y los estímulos fiscales.

TokioServicio de Estudios de "la Caixa".– La economía japonesa creció un 3,7% intertrimestral anualizado en el segundo trimestre, poniendo fin a cuatro trimestres consecutivos de retrocesos. Sin embargo, el abrupto descenso del primer trimestre, aunque suavizado con la revisión, hizo que se registrase una caída interanual del 6,5%. La mayor contribución al crecimiento estuvo en el sector exterior, donde las exportaciones crecieron un 27,9% intertrimestral anualizado tras haber sufrido los mayores descensos desde 1945. La demanda interior retrocedió a causa del persistente deterioro inversor y de la reducción de existencias. Sin embargo, el repunte del consumo privado, que creció un 3,1% intertrimestral anualizado, y la fuerte inversión pública hicieron que el balance general acabara siendo al alza.

El gran nivel de la deuda pública y la dependencia de China hacen que los riesgos sean a la baja. Pero los riesgos para el crecimiento siguen sesgados a la baja. Para empezar, la recuperación exportadora se explica en un 80% por la mayor demanda de Asia, donde la mitad corresponde a las importaciones de China, cuyo crecimiento basado en fuertes estímulos fiscales e incrementos del crédito sigue ofreciendo algunas dudas. Por otra parte, el repunte del consumo privado japonés se debe en gran parte a un paquete fiscal de 2 billones de yenes, en forma de efectivo para los hogares, lo que viene a ser un 2,8% del consumo privado corriente de un trimestre. Pero con una deuda pública cercana al doble del PIB nominal, la expansión fiscal tiene poco recorrido en Japón, ya sea en forma de estímulos al consumo o de inversiones públicas.

Los últimos indicadores de demanda no apuntan a una continuidad del repunte del consumo. Sin bien el índice de Confianza del Consumidor evolucionó al alza en el segundo trimestre, el nivel sigue siendo muy bajo respecto a la media histórica. También las ventas minoristas de junio continuaron con su tendencia a la baja, mientras que las ventas de automóviles de julio indican que los incentivos gubernamentales han logrado detener el deterioro, pero no han propiciado un giro alcista de la demanda.

La producción industrial se recupera, pero persiste el pesimismo de los inversores.

Por el lado de la oferta, existen indicios de recuperación pero la magnitud de las caídas del otoño y del invierno pasado dificultará volver a los niveles de junio de 2008. En este contexto, la producción industrial de junio siguió al alza, situándose un 16,4% por encima del mínimo de febrero, pero con una caída del 24,5% interanual. De igual forma, el índice Tankan para grandes empresas manufactureras que publica el Banco de Japón indica que el sentimiento empresarial sigue en una banda muy baja, a pesar de la mejora del segundo trimestre. También en esta línea, el gasto inversor sigue sin indicios de recuperación aunque su indicador adelantado, los pedidos de maquinaria, puede haber tocado fondo en este segundo trimestre.

En el mercado de la vivienda sigue predominando la debilidad. Las ventas de julio del área de Tokio asentaron su modesta recuperación, que no está siendo acompañada por una reactivación de los precios. La oferta parece hacer caso a estos últimos, con unas viviendas iniciadas que en junio quedaron muy cerca del mínimo de los últimos 45 años.

El paro llega al 5,4%, los salarios se desploman y el IPC baja un 1,8%.

Abundando en las debilidades de la demanda, el mercado laboral es, hoy por hoy, uno de los puntos más frágiles de la economía nipona. La tasa de paro de junio siguió repuntando hasta el 5,4%, el máximo desde 2003, pero las peores noticias estuvieron en los salarios, que en junio perdieron un 9,8% interanual y llegaron al mínimo de los últimos veinte años. Las mayores pérdidas de empleo siguieron estando en las manufacturas que, en los primeros seis meses de 2009, han pasado de constituir el 18,6% del total de los empleos a ser sólo el 17,4%.

Las debilidades del empleo y la demanda interna ayudaron a intensificar las tendencias deflacionistas. El IPC de junio registró un descenso del 1,8% interanual, mientras que el IPC subyacente, el general sin energía ni alimentos, retrocedió un 0,7% interanual y acumuló su sexto mes consecutivo de bajadas. Las flojas perspectivas de recuperación de la demanda darán continuidad a los descensos de los precios, tal como apunta el retroceso del 1,8% interanual del IPC de Tokio en julio.

Las exportaciones se recuperan y el superávit comercial se consolida, pero queda camino por recorrer.

El sector exterior sigue recuperándose de las fuertes caídas del primer trimestre, aunque los flujos comerciales continúan muy por debajo de los niveles del año pasado. Las exportaciones japonesas, con un fuerte componente de bienes de capital con alto valor añadido, habían amplificado el descenso de la demanda global y la distorsión del comercio mundial por el incremento de los costes del seguro de crédito y caución. Según los datos de aduanas, durante el último trimestre de 2008 y enero y febrero de 2009, las exportaciones descendieron un 38,4% mientras que, desde entonces hasta junio, se recuperaron un comparativamente modesto 7,0%. Este cambio de tendencia, ayudado por la persistente debilidad de las importaciones, hizo que el saldo de la balanza de bienes de los tres últimos meses hasta junio arrojase un superávit de 909.000 millones de yenes, cercano ya a los 1,1 billones del mismo periodo del año pasado.