Popular, Sabadell y Espirito Santo, las entidades más receptivas hasta la fecha
El Banco de España anima a la banca mediana a comprar activos de las cajas
Caja Navarra y Caja Canarias se adelantan a Caja Cantabria y abren su fusión virtual a otras entidades de ahorro
El Banco de España ha enviado discretos mensajes a varias entidades financieras para que estudien la adquisición de activos procedentes de cajas de ahorros en procesos de concentración. Estas indicaciones no se han enviado hasta ahora a entidades extranjeras, aunque algunas de ellas, como el portugués Banco Espírito Santo, han manifestado reiteradamente su interés por comprar redes de oficinas sobrantes de cajas. El Banco Sabadell es el que ha mostrado una mayor receptividad a este mensaje, ya que quiere crecer en el mercado español para poder tener una mayor dimensión de cara a su expansión internacional. El Popular también quiere aprovechar las oportunidades que surjan en el proceso, aunque su planteamiento es menos concreto que el del Sabadell. José García Cantera, consejero delegado de Banesto, aseguraba ayer a CapitaMadrid que su banco crecerá orgánicamente, al margen de adquisiciones.
El Sabadell nunca ha ocultado que su estrategia, casi podría hablarse de una obsesión, pasa por acercarse y, si es posible, adelantar al Popular (que ha absorbido todos sus bancos filiales regionales, aunque manteniendo sus marcas), que es su principal competidor en el mercado español. Y para eso una vía rápida es la adquisición de redes y de negocios de otras entidades financieras.
Como adelantó CapitalMadrid el 10 de septiembre, la entidad catalana estudia la adquisición de algunas oficinas sobrantes en la fusión de las cajas comarcales catalanas (Sabadell, Terrassa, Manlleu y Girona). La nueva entidad estima que le sobran unas 200. Y el banco que preside Josep Oliu, que tiene en la actualidad unas 1.200 oficinas, cree que su dimensión óptima está entre las 1.500 y las 2.000. El Sabadell tiene como áreas prioritarias en su plan de expansión en España Cataluña, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Asturias, País Vasco y Comunidad Valenciana.
En una conferencia ante analistas e inversores organizada en Londres por Bank of America Merrill Lynch, Jaime Guardiola, consejero delegado de Sabadell, reflexionó sobre esta cuestión: "En una primera fase, va a haber muchas fusiones entre cajas, lo que nos puede dar la posibilidad de ganar cuota de mercado mediante la captación de clientes de esas entidades. Como ejemplo, está la unión de varias entidades en nuestra zona de origen, Sabadell". Pero Guardiola cree más interesante la segunda fase, con el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), la entidad creada por el Estado para ayudar a entidades con problemas. "Está previsto que el Frob sirva primero para recapitalizar firmas. Pero es posible que luego evolucione para convertirse en un fondo de rescate, que podría estar abierto a otras entidades para que compren activos".
El Sabadell estaría entre estos posibles inversores dispuestos a comprar esos activos, insinuó Guardiola, quien siempre que puede recuerda la experiencia del banco catalán en la integración de adquisiciones (NatWest, ahora Solbank; Banco Herrero, Banco Atlántico; Banco Urquijo, entre otras).
En el mismo encuentro, Jacobo González-Robatto, director general financiero y consejero delegado in pectore del Popular, fue mucho menos concreto que su colega del Sabadell, ya que se limitó que el proceso de reestructuración del sector financiero "da al grupo la posibilidad de aprovechar oportunidades de cualquier clase que surjan en el mercado".
Pero en el sector señalan que si el Sabadell recorta distancias con el Popular mediante adquisiciones de oficinas de cajas en procesos de concentración o en dificultades, la entidad que preside Ángel Ron tendrá que reaccionar.
LA PRIMERA FUSIÓN VIRTUAL
Y quienes han reaccionado con rapidez han sido Caja Navarra y CajaCanarias. Apenas una semana después de que Caja Cantabria anunciara una "agrupación" con otras entidades de ahorro, basada en la figura del Sistema Institucional de Protección (SIP) y reconociera que estaba hablando con "tres o cuatro", Álvaro Arbelo, presidente de CajaCanarias, y Enrique Goñi, director general de Caja Navarra, han suscrito un acuerdo que "permitirá configurar un grupo económico mediante la integración de negocios y la puesta en común de políticas de riesgos". "Se trata de un primer paso que abre el camino de forma comprometida hacia la que puede ser la primera iniciativa interregional dentro del proceso de consolidación sectorial que vive el sistema financiero", señalan. Este acuerdo "es fruto de un proceso intenso de conversaciones entre diferentes entidades del sector y que podría ser ampliado en el futuro a otras cajas".
La primera fusión virtual de cajas de ahorro (ya lo intentó Castilla León con sus seis entidades, pero no lo consiguió) se basa en una sociedad central de servicios financieros plenos participada por ambas cajas, y en un SIP que centralizará las políticas financieras, de solvencia y riesgos. "El modelo mantiene la personalidad jurídica y los órganos de gobierno de cada caja y el compromiso con sus territorios, contempla la integración operativa de servicios comunes, tecnología y marca, con redes comerciales complementarias, y el desarrollo unificado de negocios a escala nacional e internacional", explican en la entidad.
Esta operación, que crea la novena caja por activos (la sexta por beneficios), cuenta con "una valoración preliminar positiva por parte del Banco de España" y no contempla recurrir al Frob.