ANÁLISIS
La BBK quiere cambiar las reglas del juego para hacerse con Caja Castilla La Mancha
Si se hiciera con la CCM mediante una fusión según la normativa vigente, la BBK perdería su propio control
El Consejo de Administración de la BBK decidió ayer autorizar a la dirección de la entidad para que presente una oferta en firme para hacerse con la Caja de Castilla-La Mancha, la entidad intervenida por el Banco de España el pasado 29 de marzo. Pero el consejo puso condiciones que al día de hoy son imposibles de salvar. Según las condiciones legales vigentes en la actualidad, de hacer mediante una fusión, la BBK perdería el control de su asamblea. Esta decisión iría en contra de las condiciones expuestas recientemente por su presidente, y recogidas por Capital Madrid. Mario Fernández especificó que el proceso debe cumplir tres exigencias: no debe poner en riesgo los ratios fundamentales de la caja vizcaína, no irán donde no les quieran y "en ningún caso se cuestionará el control de la BBK por parte de la sociedad vizcaína, estructurada en el modo en el que en cada momento toque".
Los dos últimos requisitos parecen no cumplirse. Por una parte la BBK podría perder su control en la operación al ser la entidad comprada mayor que la posible absorbente. Según fuentes jurídicas del Partido Popular de Castilla La Mancha, si la operación se hace por la vía de la fusión, la BBK podría perder el control de la asamblea de la caja resultante.
Estas mismas fuentes, conocedoras de la experiencia y del profundo conocimiento del presidente de la BBK de los recovecos legales de los procesos de fusión u absorción, han advertido que estudiarán con todo detenimiento los argumentos que les ofrezca el Banco de España y la consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Comunidades en caso de que la caja se venda a la BBK. Mario Fernández ha asesorado entre otros, en el proceso de cambio de administradores de Banesto por el Banco de España que dio finalmente con la entidad en manos del Santander.
Ayer el consejero vasco de Economía, Carlos Aguirre, eludió hablar de razones jurídicas pero admitió que por la vía de fusiones tradicionales es prácticamente imposible la adquisición de la Caja Castilla-La Mancha, por lo que pidió que el banco de España acepte otras vías que estudia en la actualidad la caja vasca.
Diputados populares advierten también de las dificultades políticas para defender la venta de la CCM a una entidad vasca cuando su presidente ha rechazado abierta y públicamente ninguna posibilidad de reciprocidad.
El reconocimiento de estas dificultades fueron los que llevaron con urgencia al Banco de España a pedir que otras entidades con suficiente tamaño pudieran optar por CCM por la vía de la fusión sin que el tamaño de esta última les supusiera peder el control de su propia caja. La Caixa fue la entidad requerida con más urgencia para que entrara en la puja por la entidad castellano manchega.
También entidades vascas han mostrado su negativa a que se produzca la fusión. Es el caso del sindicato LAB para el que la operación no tiene sentido desde la óptica de cualquier abertzale coherente al no ayudar, según el sindicato "al desarrollo económico, social y político de Euskal Herria".