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Publicado el jueves 29 de octubre de 2009
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ANÁLISIS

Los negros presagios para el sector financiero castigan duramente los valores bancarios

El mercado teme una ola de ampliaciones de capital tras la reestructuración de ING

INGJosé Hervás.– Las pérdidas registradas ayer en la práctica totalidad de los mercados de valores mundiales pusieron de nuevo sobre alerta la debilidad de la recuperación y la posible necesidad generalizada del sector financiero de ampliar capital. El temor se agudizó tras el anuncio de que el primer grupo financiero holandés en la actualidad, ING, vendía su división de seguros y abría una ampliación de capital de 7.500 millones de euros. Todo, encaminado a tratar de garantizar su supervivencia y obtener los recursos necesarios para devolver parte de las dos grandes ayudas que la entidad ha recibido del Estado. Los anuncios repercutieron en la cotización del grupo, cuyas acciones cayeron el anteayer un 18%, y ayer continuaron con la misma tónica, de forma que en dos sesiones se dejó casi un tercio de su capitalización. Todo pese a que el plan aún no ha recibido el visto bueno de la CE y de la junta general de accionistas del grupo que debe celebrarse el próximo 25 de noviembre. Más de uno se siente engañado.

No era la única noticia en el sentido de la necesidad de ampliar capital. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, incitaba a todos los bancos europeos en general a reforzar su capital. Para que no hubiera dudas, proponía las dos formas más rápidas de hacerlo. Primera: en caso de beneficios, destinando una parte importante sin repartir entre los accionistas para fortalecer el balance. En caso de pérdidas, realizando una ampliación de capital para fortalecer los recursos propios. Esto lo dice una vez que conoce en detalle los resultados de las pruebas de solvencia de las entidades europeas.

Trichet aprovechó una entrevista realizada en Fráncfort por la radio francesa BFM para reiterar de nuevo la necesidad de abstenerse en repartir bonus excesivos a los banqueros.  

En un día de importantes recortes para los valores bancarios tanto en España como en el resto de mercados europeos y de Estados Unidos, Trichet apeló de nuevo a los bancos, a su deber de Estado, para que hagan su trabajo de prestar dinero. Reiteró que tenemos delante de nosotros un camino caótico, con incertidumbres muy importantes en el futuro, pero el camino tiene que ser realizado por todos nosotros. Desde el Banco Central Europeo, aseguró que tratan de hacer todo para contribuir a recuperar la confianza a medio y largo plazo para que la recuperación sea duradera y duraderamente sana.

Todos se vieron afectados. El Banco Santander, que había publicado que su beneficio había caído sólo el 2,8% hasta septiembre, pero que había ganado 6.740 millones de euros bajó en bolsa el 3,44%. Era la consecuencia del recorte generalizado de la banca en las plazas mundiales, ante el temor a que se multipliquen las necesidades de ampliaciones de capital en el sector como la anunciada por ING.

Los expertos además advertían la paradoja de que los mercados han dado hasta ahora por descontada una recuperación económica que se empeñan en desmentir los datos macroeconómicos de Estados Unidos publicados esta semana. Hasta ahora sólo había síntomas de mejora, y no pruebas "reales", lo que ha incidido en la caída en la cotización de los principales bancos mundiales. Hoy será clave conocer los resultados del PIB de Estados Unidos.

Pero ayer el todos cedían. El Citi el 4,68%; Morgan Stanley, el 4,40%; Goldman Sachs, el 3,28%; Bank of America, el 2,07%; JP Morgan, el 1,77. En Europa los europeos también perdían una parte de su capital. Commerzbank el 6,16; Barclays, el 6,12%; Crédit Agricole, el 5,86%; UBS, el 3,80%; Deutsche Bank, el 3,09 y Credit Suisse, el 2,42%.

En España BBVA retrocedió el 2,33%; Banco Popular, el 3,13%; Bankinter 1,69%; Banco Sabadell, el 2,01, y Banesto, el 3,60%. El Ibex-35 se dejó el 1,76%.

La bolsa española finalmente cedió el 1,76%, el principal descenso desde el primero de octubre. Junto a la caída del sector financiero se añaden como razones la recogida de beneficios y el empeoramiento de la actividad inmobiliaria estadounidense.