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Publicado el jueves 29 de octubre de 2009
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Para la entidad, las prioridad actual es la recuperación de impagados y la reducción de la morosidad

El Santander aprovechará la reestructuración del sector para ganar mayor cuota de mercado en España

Alfredo Sáenz cree que “las principales amenazas” están en el territorio nacional, donde obtiene el 27% del beneficio

Emilio Boín y Alfredo SáenzMiguel Ángel Valero.– Quien avisa no es traidor. Y el vicepresidente segundo y consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, aprovechó la presentación de resultados para lanzar un inequívoco mensaje tanto a sus empleados como a sus competidores: los tiempos en que los bancos perdían cuota en beneficio de las cajas, sobre todo por la apuesta de éstas por el negocio inmobiliario, se han acabado. Es más, el Santander quiere aprovechar el proceso de reestructuración que está comenzando a vivir el sector (el propio banco tiene en España 971 empleados y 150 oficinas menos que hace un año), para ganar cuota tanto en créditos como en depósitos. Aunque “estamos cómodos en la posición que tenemos”, Saénz destacó que “en el negocio inmobiliario tenemos una exposición inferior a la cuota media en otros sectores, lo que ahora nos beneficia”. Por tanto, “hay oportunidades de mejora para los mejores”.

Según Saénz, uno de los retos del sistema financiero español es la recuperación de créditos. "Hay que continuar enfocando la organización comercial hacia las recuperaciones de créditos impagados", vino a decir el ejecutivo del Santander, ya que es la única forma de reducir la morosidad. Del total de ésta, el 75% de la recuperación se produce vía cobro y, de este porcentaje, las tres cuartas partes se obtienen en efectivo y el 25% restante, en forma de ejecución de garantías. Así, sólo el 25% de la cartera morosa se refinancia. Pero lo que se refinancia no sale automáticamente de mora, sino que tiene que cumplir lo que establece el Banco de España (que se paguen todos los intereses pendientes y que se aporten nuevas garantías razonables) y el propio Santander (que se cobren entre tres y doce meses seguidos el principal y los intereses del crédito). Una forma de desmontar las acusaciones de que se maquilla la morosidad real. S

áenz avisa de que la morosidad “va a seguir creciendo, aunque lo haga a un menor ritmo” por la situación del empleo y la atonía del consumo que, junto al deterioro del mercado inmobiliario, hacen que España vivirá “una recuperación más lenta que en el resto de Europa”. “2010 va a ser un año complicado para la banca, porque se deteriorará el margen de intermediación, pero no va a haber quiebras de entidades financieras en España”, señala un tajante Sáenz.

El consejero delegado del Santander ha vuelto a revisar a la baja su previsión de morosidad en España: del 4,5% pronosticado en enero se pasó al 3,5% en junio y ahora al 3,3%. La tasa del grupo está en el 3,03%, con las buenas noticias de que el crecimiento de la mora se desacelera por segundo trimestre consecutivo y de que la cobertura, 73%, aumenta por primera vez desde el año 2006. Lo que no cambia es la expectativa para final de año: el Santander prevé, como mínimo, mantener los 8.876 millones de euros de beneficio neto ordinario de 2008, manteniendo su política de remuneración al accionista, con 4.812 millones (el mismo importe que sobre el resultado del año anterior). Hasta septiembre suma 6.740 millones, el 2,8% menos que en el mismo período de 2008, pero por encima de las previsiones de los analistas.

Las plusvalías extraordinarias por la oferta pública de venta de acciones del brasileño Banco Real, 2.247 millones, se destinan a engordar la hucha de las provisiones genéricas, a sanear inmuebles adquiridos y a otros fondos (prejubilaciones en Banesto, entre otros). De esta forma, el capital básico se colocará en el 8,4%, por encima del 8% de su principal competidor, el BBVA. El Santander genera ya el 20% de su beneficio en Brasil, donde los analistas destacan que le beneficiará el efecto de los Juegos Olímpicos de 2016 y que es la auténtica asignatura pendiente del BBVA. “Brasil tiene años muy buenos por delante”, señala el consejero delegado del Santander. Reino Unido, con sus últimas adquisiciones (Alliance & Leicester y activos del Bradford & Bingley), genera el 16%, y Sáenz espera “un incremento importante de los resultados”.

Y en Estados Unidos, el Santander espera que el Sovereign empiece a aportar beneficios el próximo año después de haber equilibrado ya sus resultados tras las pérdidas cosechadas en los nueve primeros meses del año de 29 millones. “El Sovereign nos va a costar una buena digestión, porque la transformación radical de un banco no se hace en un año ni en dos”, señala el consejero delegado del Santander. Sáenz deja claro que la estrategia del grupo pasa por el crecimiento orgánico, “sin adquisiciones relevantes”, porque hay que seguir con la digestión de las compras en Brasil, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos, “optimizar lo que ya tenemos y no distraer esfuerzos”. “Hay un trabajo enorme por hacer”, sin olvidar el mercado español.

De los resultados, destaca que el crecimiento de los ingresos (16%) duplica al de los costes (8%, que sin el impacto de las adquisiciones sería plano). La ratio de eficiencia mejora tres puntos, hasta el 41,3%, pese al efecto negativo de Alliance, Bradford y Sovereign. Los créditos aumentan el 11% (bajan el 1% en España), y los depósitos, el 21%. Que lo peor de la crisis parece haber pasado ya se nota en que el negocio típico bancario del Santander mejora el 21,7%. Sáenz admitió que el Santander está ultimando los trabajos para adaptar su política de retribuciones a las recomendaciones de las instituciones internacionales, como ha ordenado una carta del Banco de España, que quiere examinar el nuevo planteamiento antes de que acabe el año.