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Publicado el miércoles 28 de octubre de 2009
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ANÁLISIS

Rato y González, para 'despolitizar' Caja Madrid

Al PSM no le gustan ni González, ni de Guindos, ni Rato para presidir la caja madrileña

José Hervás.– Esperanza Aguirre y María Teresa Cospedal no han llegado todavía a un acuerdo para el reparto del poder en Caja Madrid, pero puede estar muy próximo. Los contactos que mantuvieron ambas ayer por la tarde no han dado resultados, pero no se descartan. Es que tienen que llegar -alegan- dirigentes ‘ratistas', quienes siguen considerando a Rodrigo un lujo que ni España, ni la Economía nacional, ni la caja se pueden permitir el lujo de despreciar. Entre militantes  próximos a Génova y la Puerta del Sol se daba por hecho que el acuerdo final podría dar como resultado que Rodrigo Rato pasara a presidir la Caja y el todavía vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, se hiciera con las riendas de Cibeles, el holding de participaciones de la entidad. Nadie puede decir en este caso que no tenga experiencia, pese a las múltiples críticas que ha merecido su gestión en la empresa, que gestiona las aguas de Madrid, el Canal de Isabel II, con intereses, a través de la Sociedad Triple A de Colombia, de las aguas de Barranquilla, con extensión a otros paraísos centroamericanos.

Génova inicialmente no quiere negociar ningún cargo en Caja Madrid para Ignacio González. Lo ha dicho por activa y por pasiva el portavoz económico popular en el Congreso de los Diputados, Cristóbal Montoro. Es el más sincero de todos. Con su permanente muletilla de ‘eh', para cada frase que no quiere que se le vaya de las manos, señala que hay que tener experiencia en el sector que se va a administrar y no proceder directamente de la política. Como le van a creer si no en sus intervenciones en el Congreso cada vez que proponga una despolitización de las cajas, muchas de la cuales, las gestionan ellos en las comunidades donde gobiernan. Los socialistas dejaron claro ayer que no les gusta ninguno de los candidatos y que no les han dado su apoyo. Veremos hasta cuando discrepan.

Pero al margen de Cristóbal, le son tan cercanos los interlocutores que parecen de la familia, en las conversaciones Cospedal-Aguirre, la número dos del PP trasladó ayer como principio negociador a Esperanza que la "voluntad" de la dirección nacional era situar en la presidencia de la entidad a Rodrigo Rato, pero Aguirre ahora sólo está dispuesta a que sea consejero salvo que acepte que Gonzáles, además de consejero, presida la corporación industrial. Desde Génova no parecen dispuestos a aceptar el trueque para González, pero si fuera necesario podría dar el visto bueno al trato siempre que quede clara la máxima autoridad de Rodrigo.

González no se haría con el BMW de los 200.000 euros, ni con los millones que ingresa el presidente de la Caja, pero con la presidencia de Cibeles y el consejo en Iberia, lograrían hacerle mejorar su nivel de ingresos oficiales que tanto atractivo le representan. Adiós a las preocupaciones. Las diez razones, podrían ser cien, o mil, por las que no debe ser presidente ni de Cibeles, las expondré otro día. La mayoría han sido defendidas incluso por sus compañeros de partido.

Esperanza Aguirre, que ha venido recabando personalmente apoyos para su vicepresidente de aquellos a quienes les ha propuesto llevarles a la asamblea, sigue defendiendo la candidatura de González. La posibilidad de aceptar a Rato como consejero general de la entidad madrileña, es puesta por los suyos como muestra de generosidad. Deja la puerta abierta a una solución negociada si González entra en el sector, aunque sea por la puerta de atrás de Cibeles.