LAS CAJAS Y LA CRISIS
La fusión de tres cajas en Castilla y León costará 1.800 empleos, y en Galicia, otros 1.500
El ajuste laboral por la fusión de Caja España, Duero y Burgos es "inaceptble" para CCOO
La fusión entre Caja España, Caja Duero y Caja Burgos suponga el cierre de unas 303 sucursales, el 24% del total, y entre 1.400 y 1.800 despidos, el 23% de los cerca de 8.000 trabajadores que suman las tres entidades. El secretario general de CCOO en Castilla y León, Ángel Hernández, ha hecho hincapié en que el sindicato está a favor de la fusión, tanto que cree que a deberían sumarse las otras tres cajas de la Comunidad, es decir, la burgalesa CajaCírculo (de propiedad eclesiástica), Caja Ávila y Caja Segovia. Pero rechaza que se aproveche esa integración para llevar a cabo una "reconversión" encubierta, que conlleve despidos injustificados y perjuicios laborales a los trabajadores que se queden, mientras algunos directivos "tienen blindados sus contratos y sus garantías en caso de salida" de sus entidades.
El impacto del ajuste fue proporcionado por el presidente de Caja Duero, Julio Fermoso, a los consejeros reunidos en sesión extraordinaria el pasado viernes para analizar el Plan de Negocio, el documento técnico para la integración, y la situación del proceso. Los responsables de Caja Duero, Caja España y Caja Burgos consideran que será necesario pedir financiación por valor de 731 millones de euros al Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancario (Frob) para llevar a cabo la fusión. Una financiación que no saldrá gratis, ya que se trata de un préstamo que deberá devolverse en un periodo máximo de cinco años.
La voluntad de las tres cajas es llevar a sus respectivos consejos de administración cuando se decida votar la fusión (en la primera quincena de noviembre) un pacto laboral con los sindicatos. Y para ello se va a abrir de forma inmediata negociaciones con éstos para acordar las condiciones de los ajustes.
Lo que más llama la atención es que un ajuste se considere "inaceptable" por un sindicato, el mismo que define como "asumible" que se tengan que ir a la calle 1.500 empleados si se fusionan las dos cajas gallegas. La Federación de Servicios Financieros y Administrativos (Comfia) de CCOO considera "asumible" que, si se fusionan Caixa Galicia y Caixanova, puedan "absorberse los excedentes de plantilla" derivados del solapamiento de oficinas y de servicios centrales a través de la activación de un plan de prejubilaciones similar a los aplicados en las dos entidades a lo largo de los últimos años.
Xosé Mario Rey, secretario de la agrupación de Ahorro de Comfia-CCOO en Galicia, descarta que "sobren" 1.500 empleos (cálculos hechos por otros sindicatos), porque "no hay un solapamiento abismal de oficinas en Galicia". Caixa Galicia está "supradesarrollada" en las provincias de A Coruña y de Luego, y Caixanova, en Pontevedra, pero el número de oficinas en las dos provincias anteriores es inferior al de La Caixa. "En todo caso, sobraría una parte", matiza.
El sindicato no tiene una postura oficial sobre la fusión. Simplemente Rey plantea su conveniencia respecto a que si la integración puede "digerirse fácilmente". Pero considera que existiría un "grado de dificultad importante" para que las dos cajas asumieran una operación similar con entidades de otras comunidades autónomas. CCOO reclama un acuerdo laboral que garantice el empleo y la homogeneización de las condiciones laborales de la totalidad de las plantillas afectadas.
CCOO, a diferencia de los otros dos grandes sindicatos presentes en las cajas callegas (UGT y CIG), no tiene una postura unánime ante una posible fusión de las cajas gallegas. Es el sindicato hegemónico en Caixa Galicia, pero es la tercera fuerza sindical en Caixanova, la entidad que más en contra se ha postulado. "No hay una decisión consensuada, y hasta la posible entrada de Caja Madrid en Caixa Galicia generó debate porque algunos, en Galicia y en Madrid, no veían mal la propuesta", explican en el sindicato.
Un documento elaborado por Comfia-CCOO para los empleados de Caixanova señalaba que "el empleo es prioritario, más claros no podemos ser. La decisión final no está en nuestras manos". Xosé Mario Rey y Juan Valiente, secretario general de Comfia en Galicia, explican que el sindicato no entra en el debate de si es necesaria la fusión, sino que tiene que ceñirse a las condiciones de ésta, si se produce. "Nos opondremos a cualquier proyecto que contemple la posibilidad de activar planes de bajas incentivadas, pues nuestra primera prioridad es la defensa del empleo". No obstante, admiten que las 1.500 bajas que se podrían producir al unir las dos cajas podrían resolverse en forma de prejubilaciones.
Una forma de aceptar el ajuste, cuando el mismo sindicato en Castilla León apoya la fusión, pero considera "inaceptable" un coste laboral muy similar que se generará con la integración de tres entidades.