BANCA Y CAJAS
El Sabadell pone condiciones a la compra de activos de las cajas
El consejero delegado del Banco Sabadell, Jaume Guardiola, aprovechó la presentación de los resultados de los nueve primeros meses del grupo que preside Josep Oliu para poner condiciones a la adquisición de activos de cajas que se hallan en procesos de concentración. Y ha puesto en duda que los activos sobrantes procedentes de los procesos de fusiones de cajas que se han iniciado en España sean interesantes para los bancos. Más claro: "La bondad o la maldad de la compra de sucursales sobrantes de una fusión tendrá un escaso interés en el caso de las oficinas marginales, fuera de los territorios de origen".
Guardiola tiene mucho interés en que las cajas recibieran dos mensajes. El primero, que el Sabadell no desechará oportunidades de crecimiento y de ganancia de cuota de mercado. El segundo parece apuntar a las dos fusiones de cajas catalanas que hay en marcha: las comarcales, con Caixa Sabadell, Manlleu, Terrassa y Girona, por un lado; y Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa, por otro. El consejero delegado del Sabadell admite que adquirir un grupo de sucursales en Cataluña permitiría al grupo ganar cuota de mercado en el segmento de particulares, donde todavía tiene mucho camino por recorrer para alcanzar a su principal competidor, el Popular.
Al mismo tiempo, el consejero delegado del Sabadell se cura en salud. No en vano, el propio Banco de España ha animado a esta entidad y a su principal competidor, el Banco Popular, a adquirir activos para ayudar a las cajas a salir de sus problemas, como adelantó CapitalMadrid el 8 de octubre. Así que, nada más fijar condiciones, Jaume Guardiola matizaba que "todavía es muy pronto para saber si el proceso de fusión de cajas generará alguna oportunidad". Y por supuesto, "es un poco prematuro para que nosotros emitamos una opinión" sobre esta cuestión.
Jaume Guardiola prefiere ver "cómo se estructuran estos procesos, si la velocidad es la adecuada, y el tiempo dirá cómo se desarrollarán" las fusiones y otras fórmulas de concentración de las cajas de ahorros. Pero insiste en que los activos excedentes que finalmente salgan a la venta "sean poco interesantes" ya que, seguramente, no serán oficinas del territorio original de actuación de las cajas que afronten, voluntaria o forzadamente, ese proceso de concentración.
En coherencia con ese equilibrio entre el interés por crecer en el mercado español para tratar de acercarse al Banco Popular, atender las recomendaciones del Banco de España y tratar de conseguir el mejor precio posible por esas redes de oficinas (y sus volúmenes de negocio correspondientes), Guardiola ha asegurado que el Banco Sabadell se encuentra abierto a alguna operación de este tipo que pudiera surgir en los próximos meses, siempre que los activos a la venta resulten atractivos para su grupo.
Por cierto, como otras entidades, el Sabadell se agarra a la mejora del resultado recurrente del 4,6%, argumentando que las plusvalías extraordinarias por la venta del 50% de su negocio de seguros a Zurich en 2008 no permiten una correcta comparación del beneficio neto atribuible entre los dos períodos. A 30 de septiembre, el beneficio obtenido, una vez efectuadas provisiones y saneamientos por un total de 590,1 millones de euros, es un 38,5 % inferior al contabilizado tras el mismo período del año anterior al incluir éste las plusvalías obtenidas en septiembre de 2008 por la venta del 50% del negocio de seguros. Además, el margen de explotación, antes de dotaciones, crece un 26,1% y alcanza los 1.064,4 millones.
Destaca el crecimiento del 8% en recursos de clientes en balance, gracias al alza del 5,9% en los depósitos a plazo y a lo bien que ha funcionado la campaña de captación de nóminas (más de 52.000 desde abril, 16.488 sólo en el tercer trimestre). La captación de seguros y de planes de pensiones ha aumentado el 24,5% y aporta 7.788,4 millones fuera de balance a los 38.309,8 millones en balance.
En cambio, el crédito baja el 2,4%, "por la menor demanda", aunque las hipotecas curiosamente suben el 4,7%. La ratio de morosidad sobre el total de la inversión computable es del 3,47% "y evoluciona según las previsiones efectuadas al cierre de 2008 para todo el año, habiéndose incrementado aún más el diferencial positivo respecto a la media del sistema". Pero antes estaba en el 1,59%. Y el nivel de cobertura sobre deudores en mora es del 83,31% (135,54% si se tienen en cuenta las garantías hipotecarias constituidas), "manteniéndose entre los más elevados del sistema financiero español". Pero es que en septiembre de 2008 estaba en el 140%.