CAMPO BASE
El toro..., por los cuernos
Por Lucía Casanueva
Cuando hay errores en la gestión de la información, casi siempre, hay un trasfondo de inexistente, inadecuada o ignorada estrategia de comunicación pública y política. Una información veraz y de calidad sobre los asuntos de un partido es un síntoma de buena política. Esta semana, el PP ha demostrado una política de comunicación como sacada de la antología del disparate.
Ha sido un esperpento toda la historia de la destitución de Ricardo Costa, las declaraciones de Camps y la falta de firmeza de Rajoy que ha dejado un problema pudrirse hasta que el marrón le ha estallado en las manos. La imagen que recibimos los ciudadanos es una de mentiras, enredos, traiciones y corrupción que, finalmente, transmiten una imagen nefasta del PP. Mensajes incoherentes. Un ejemplo: Rajoy destaca que mantiene el mismo nivel de confianza en Camps y que su deseo es que siga siendo presidente y candidato en 2011 mientras que Fraga señala que no se fía de Camps y que le ha faltado moral para hacer las cosas con energía.
El caso Gürtel pone, una vez más el dedo en la llaga sobre un mal terrible que aqueja a la clase política en España que es la mediocridad. Los mejores, los más listos, los más trabajadores... no se dedican a la política. Actividad con un desprestigio creciente. A muchos nos gustaría ver cómo el Gobierno y la oposición se ponen las pilas para hacer cosas útiles. Ante la proliferación de medios de comunicación que exigen un contacto sincero con la audiencia, los políticos se protegen con el formato de declaración sin preguntas ante situaciones incómodas o complicadas.
El caso Gürtel deja frases que podrían atribuirse a Groucho Marx. La comunicación en un momento de crisis como el vivido la semana pasada es esencial. Reaccionar rápido y bien hubiese marcado la diferencia entre salir fortalecido del trance o con la imagen muy dañada, como ha sido el caso. Rajoy debería haber marcado una posición firme basada en la verdad.
Hemos asistido a un espectáculo de lo que no hay que hacer en comunicación. La revista "The Economist" recomienda en su libro de estilo que: "la claridad en la escritura refleja la claridad del pensamiento. Piensa lo que quieras decir y entonces dilo tan simple como sea posible". Todo lo contrario a esta recomendación es lo que ha hecho el PP. La semana pasada, los populares no han sabido dar ni información precisa, ni convicción en los mensajes ni coordinación de los mismos. Esto tiene como resultado el desconcierto generalizado y el desprestigio del principal partido de la oposición.