Monitor de Coyuntura
Los bancos centrales de ambos lados del Atlántico mantienen el rumbo, por ahora
Diferencias en la Reserva Feederal sobre los estímulos
La Reserva Federal (Fed), tal como ampliamente se esperaba, decidió en su reunión del 23 de septiembre mantener el tipo de interés oficial en el rango del 0%-0,25%. A pesar de que esta decisión se tomó por unanimidad en el comité responsable (FOMC), las declaraciones públicas de destacados miembros de la Fed dejan entrever que, en lo que se refiere a las medidas no convencionales, existen opiniones diferenciadas acerca de cuándo comenzar a retirar los estímulos. Los presidentes de la Fed de Richmond y Filadelfia -J. Lacker y C. Plosser, respectivamente- son partidarios de comenzar la retirada incluso «antes de que un vigoroso crecimiento tenga tiempo de establecerse».
Sin embargo, la presidenta de la Fed de San Francisco -J. Yellen- prefiere demorar el ajuste monetario, para no correr el riesgo de interrumpir la recuperación e incurrir en deflación. Aún así, Yellen, en un claro mensaje a los mercados, resaltó que todos los miembros del FOMC mantendrán la independencia y la firme determinación para restringir la política monetaria cuando llegue el momento.
En referencia a la estrategia de salida para la enorme expansión monetaria, se pueden destacar dos puntos en el comunicado del FOMC. En primer lugar, la Fed continuará con sus planes de compras de MBS y Treasuries, indicando que persiste la preocupación por la liquidez del mercado hipotecario. En segundo lugar, se matiza que las operaciones se irán reduciendo gradualmente para permitir una transición suave. Esto quiere decir que en el seno del FOMC predomina la visión de que actualmente es prematuro retirar los estímulos, pero en los próximos meses podríamos ver el comienzo.
La Fed ve prematuro retirar los estímulos no convencionales
En el apartado económico, es importante resaltar que se ha mejorado la valoración del crecimiento, respecto al comunicado de agosto. Ahora, los técnicos de la Fed afirman que «después de la severa contracción, la actividad económica ha repuntado», mientras que antes se mantenía que la «actividad económica se está estabilizando». Además, la Fed espera que la inflación se mantenga baja por algún tiempo, lo cual justifica mantener los tipos bajos.
El resultado de la subasta del BCE indica que la liquidez se está normalizando.
A comienzos de septiembre, el Banco Central Europeo (BCE) anunció que mantenía en el 1% el tipo de interés de sus operaciones principales de refinanciación semanales (MRO), una decisión que no deparó sorpresas. Asimismo, la operación de refinanciación a largo plazo especial (LTRO), con vencimiento a un año y al tipo fijo del 1%, a la que se hacía referencia en el comunicado, se saldó con una demanda de 75.200 millones de euros, repartido entre 589 instituciones, frente a los 442.000 de la anterior operación especial, que tuvo lugar en junio.
El presidente del BCE anunció en su informe mensual que la recesión global ha tocado fondo.
En cuanto a la estrategia para revertir la extraordinaria expansión monetaria realizada en los últimos meses, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se limitó a decir que el momento de retirar los estímulos no había llegado todavía. Estas declaraciones parecen reflejar incertidumbre y cautela entre los miembros del Consejo del BCE a la vista de los riesgos sobre el crecimiento (demanda interna deprimida) y las presiones a la baja en la inflación (capacidad ociosa). En su comunicado, el BCE reconoce que la evidencia de mejoría que presenta la actividad ha provocado ligeros cambios positivos en la evolución esperada de la demanda externa y el mercado laboral. Aún así, el BCE enfatiza el mensaje de que la recuperación será débil y lenta.
Los tipos interbancarios de la eurozona y Estados Unidos siguen en mínimos
Por su parte, el Comité de Política Monetaria (MPC) del Banco de Inglaterra (BoE), al igual que la Fed y el BCE, votó por mantener estable el tipo oficial, en este caso en el 0,5%. Además, la institución ha puesto en marcha las compras de activos (por 50.000 millones de libras) acordadas en agosto.
Sin lugar a dudas, los mínimos históricos alcanzados por los tipos interbancarios en la eurozona y en Estados Unidos se explican por las decisiones tomadas por los bancos centrales. Un claro ejemplo de esto es el tipo de interés EONIA, que se mantiene en niveles en torno al 0,25%, o el caso del euríbor a un mes y tres meses que promedian el 0,47% y el 0,80%, respectivamente desde el 24 de agosto. En el caso de Estados Unidos, los bajos niveles alcanzados también son reflejo de la normalización que se está observando en el sector financiero.