EDICIÓN FIN DE SEMANA
Una gran parte de los contratos firmados proceden de Fondos Soberanos del Próximo Oriente
La euforia de las operaciones de M&A regresa a unos mercados que ignoran la sensación de vértigo
Las compras de empresas se disparan a escala global después de casi dos años de apatía y parálisis
Las grandes operaciones de compras empresariales están volviendo al mercado. Inexistentes desde la sequía de los mercados de crédito y el desplome de las bolsas, las adquisiciones de empresas han vivido en el segundo trimestre del año un período excepcionalmente dinámico dada la todavía contracción crediticia y la cautela de los mercados de deuda. Los analistas dicen que detrás de operaciones -como la recién anunciada de Cisco sobre Tandberg, en el sector de las nuevas tecnologías; o las de Walt Disney sobre Marvel Entertainment, por 4.000 millones de dólares; Xerox sobre Affiliated Computer Services, por 6.400 millones; o la de Kraft Foods sobre Cadbury, por 16.700 millones de dólares-, sólo hay un objetivo: crecer. Las empresas que disponen de liquidez están haciendo compras que ya habían planificado hace cierto tiempo, no sólo tratan de sobrevivir a la recesión.
"Se siguen viendo empresas que apuestan miles de millones de dólares y eso excita y entusiasma a las Bolsas'', dice un analista de Jefferies & Co. El Dow Jones de Industriales ha tocado en el segundo trimestre los máximos en una década.
Encuestas a ejecutivos de empresas revelan que se está abriendo camino, un cambio de la "mentalidad tsunami'' que se impuso desde la debácle financiera, y que frenó en seco los canales habituales de financiación de las empresas, tanto para renovar activos como para ganar tamaño. Aunque la situación crediticia no se ha corregido, las empresas están acudiendo con más normalidad al mercado de deuda, donde se empieza a notar una mejora tanto de la liquidez como de las primas de riesgo. "Hay una sensación de optimismo en un momento que los equipos de dirección de empresas asumen nuevos retos. No se han vuelto locos, no hay euforia, solo están viendo cómo volver a crecer", dice un analista de un banco comercial estadounidense.
La liquidez es un elemento decisivo en estos momentos para comprar buenas oportunidades, siempre que los brotes verdes bursátiles no se marchiten. Los grandes fondos soberanos, que administran unos tres billones de dólares, son destacados 'players'' en operaciones M&A. En junio, fondos soberanos de China, Kuwait y Singapure participaron en la financiación de 13.500 millones de dólares en la compra de Barclays Global Investors por la firma de capital riesgo BlackRock. Estos fondos, básicamente asiáticos, que están bajo gestión estatal pueden asociarse en ocasiones con el de otro país, como la operación de Qatar Holding (la financiera de la Qatar Investment Authority) con China Investment Corporation para comprar preferentes de la inmobiliaria británica Songbird Estates, propietaria de la mayor parte del londinense Canary Wharf.
Las mayores operaciones mundiales se hicieron en agosto cuando Qatar Investment Authority compró un 17% adicional de Volkswagen, y Qatar Holding adquirió un 10% de Porsche por un total de 9.500 millones de dólares. Algunos analistas dicen que con unas reservas centrales que superan los 2,1 billones de dólares, CIC podría hacer más compras a buenos precios, especialmente desde que las autoridades chinas están algo amargadas por la caída de los retornos de su extensa cartera de deuda del Tesoro estadounidense.
El problema de los fondos soberanos es su opacidad, Sus decisiones se suelen tomar con un gran secretismo, y su naturaleza jurídica, que las pone bajo sospecha cuando se trata de operaciones con empresas privadas de sectores estratégicos de otros países. Según un estudio de la Universidad de Oxford, estas instituciones cooperan entre sí estrechamente en la consecución de sus objetivos empresariales. Además, el hecho de que no coloquen su dinero en fondos de pensiones ni en activos tradicionales de reserva ha encendido la controversia sobre el fin último de las inversiones y los criterios de gestión de estos fondos públicos.
El asunto es que en estos momentos las dudas que rodean a los fondos soberanos se han quedado superadas por su papel en inyecciones críticas de capital que han contribuido a evitar mayores desastres durante la crisis. "Los acontecimientos vivido en los mercados han cambiado de forma significativa la percepción pública de los fondos soberanos y son vistos más como grandes inversores institucionales'', dice un analista de una consultora.
Las operaciones globales en M&A en las que han participado fondos soberanos se disparó en el segundo trimestre a más de 3.600 millones de dólares, tras los 1.000 millones en el trimestre previo, pero el total está lejos del récord de 19.000 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2008, cuando algunos fondos entraron al rescate de bancos estadounidenses que les hicieron sufrir cuantiosas pérdidas.
La recuperación del mercado de las operaciones de compras empresariales depende ahora de que las bolsas al menos consoliden los niveles alcanzados desde el primer trimestre. Los analistas ven una correlación clara en la revalorización bursátil y la actividad en M&A. Si, como algunos expertos aseguran, las bolsas padecen de cierto mal de altura, podríamos volver a ver una reducción del número de compras empresariales.