DESDE EL PARQUET
Gamesa, en la encrucijada de la regulación
La reciente salida de Guillermo Uldacia de la presidencia de Gamesa ha hecho reflexionar a muchos inversores sobre el futuro de la compañía. Según comenta un experto, la primera impresión es que la evolución de ésta será mejor de la que se vaticinó hace pocas sesiones cuando se temió un rápido cambio en la regulación, que podría paralizar muchos proyectos. No parece que ese sea el caso.
Sea como fuera, a este respecto hay que tener en cuenta que la energía eólica ha alcanzado un grado de expansión, que hará que en los próximos años resulte menos atractivo afrontar nuevas inversiones en el mercado doméstico, puesto que se agotarán las subvenciones y la energía de este origen deberá competir en el mercado mayorista. No obstante, la compañía seguirá siendo competitiva en los proyectos internacionales, que todavía cuentan con un amplísimo margen de desarrollo.
Por otra parte, lo que algunos inversores afirman que no está tan claro es la vocación de permanencia del principal accionista de Gamesa, Iberdrola, argumento utilizado por algunos sectores del mercado para justificar la dimisión de Uldacia. De momento, sin embargo, la eléctrica no ha dicho esta boca es mía, aunquese da por descontada la permanencia a corto y medio plazo.