Monitor de Coyuntura
Moderación de la recesión en España
El PIB de la economía española cae el 1,1% en el segundo trimestre, menos que en el primero, pero más que en la eurozona.
El avance del producto interior bruto (PIB) del segundo trimestre por parte del Instituto Nacional de Estadística confirmó que el ritmo de caída de la actividad económica se moderó en el periodo abril-junio al estimar un descenso intertrimestral del 1,1%, frente a un decremento revisado del 1,6% en el primer trimestre. Esta moderación de la recesión es atribuible a una mejora de la coyuntura internacional, al impacto de los planes de estímulo económico del Gobierno y a la tendencia a la normalización de los mercados financieros. Con todo, la contracción intertrimestral de la economía española fue sensiblemente mayor que la estimada para la eurozona, del 0,1%, a diferencia de los trimestres anteriores.
Lógicamente, la mejora de la evolución trimestral todavía no se notó en la tasa interanual, que registró el mayor retroceso de las últimas décadas, del 4,2%, si bien en este caso fue menor que el del área del euro, del 4,6%. La bajada interanual del PIB se explica por una mayor contribución negativa de la demanda interna, a pesar de una mayor aportación del sector exterior.
En cuanto al consumo, los indicadores disponibles apuntan a una atenuación de la profunda contracción experimentada en los últimos trimestres. La mejora de la confianza de los consumidores, a lo que deben haber contribuido el repunte de los índices bursátiles y los planes de estímulo gubernamentales, frenó en cierta medida la caída del consumo. Así, la producción de bienes de consumo en junio mostraba un descenso interanual del 7,0% frente al 12,6% del primer trimestre. Las ventas interiores en las grandes empresas de bienes de consumo suavizaron su disminución interanual en el segundo trimestre, si bien las de servicios la aumentaron ligeramente. Por su parte, las ventas minoristas también constataron una moderación de la bajada del consumo en los últimos meses.
La contracción del consumo es muy profunda pero se atenúa.
Por lo referente a los bienes de consumo duraderos, que se estaban llevando la peor parte del desplome del consumo, cabe señalar que se ha confirmado la inflexión de las ventas de automóviles a partir de mayo con la entrada en vigor de las ayudas directas del Plan 2000-E para la renovación de automóviles, auspiciado por el Gobierno y la mayor parte de comunidades autónomas. Así, en julio las compras de los particulares se elevaron el 16,5% respecto al mismo mes del año anterior.
La contrapartida de la baja del consumo es la recuperación del ahorro. En el periodo que va del segundo trimestre de 2008 al primero de 2009 la tasa de ahorro de los hogares subió hasta el 14,1% de su renta disponible, 1,1 puntos más que en el periodo móvil precedente y la mayor de la década. La recuperación del ahorro está ligada a una mayor prudencia de las familias ante el incremento del paro. Las condiciones financieras más restrictivas también han incidido en un mayor ahorro. En el segundo trimestre probablemente continuó la tendencia a la elevación de la tasa de ahorro.
Respecto a la inversión, se está resintiendo de la bajada de los beneficios empresariales y de perspectivas de rentabilidad desfavorables. Además, la utilización de la capacidad productiva no cesa de reducirse, reflejando una menor demanda. No obstante, a pesar del descalabro de la inversión en bienes de equipo, aparecen algunos signos esperanzadores. Así, la producción de éstos cayó el 24,4% en el segundo trimestre con relación a un año antes, pero este importante descenso fue inferior al anotado en el primer trimestre. Asimismo, la matriculación de vehículos industriales sufrió un decremento interanual del 51,9% en el segundo trimestre, pero moderó la caída hasta el 37,8% en julio.
Las viviendas terminadas continúan siendo superiores a las ventas de viviendas nuevas.
La inversión en construcción prosigue el ajuste en el sector residencial. Los visados de obra nueva de viviendas disminuyeron el 58,5% en mayo con relación al mismo mes de 2008, aunque un poco menos que en los meses precedentes. De hecho, las ventas de viviendas han suavizado ligeramente su caída tras el anuncio de la limitación de la deducción fiscal. No obstante, las viviendas terminadas continúan siendo superiores a las ventas de viviendas nuevas, con lo que siguen elevándose las existencias de viviendas sin vender, con la consiguiente presión a la baja en los precios. Por el contrario, la evolución de la obra civil es mejor gracias a los 5.000 millones de euros ya gastados de los 8.000 presupuestados del plan de obras públicas efectuadas por los municipios financiado por el Gobierno. Por su parte, la licitación oficial se elevó el 47,8% en mayo sobre el mismo mes de 2008 después de meses de reducciones.
Se suaviza la caída de la producción industrial.
Desde la óptica de la oferta, la industria sigue sufriendo una fuerte disminución de la demanda. No obstante, la caída se está moderando. Así, en julio el descenso interanual del consumo de electricidad fue del 3,4% frente a una bajada del 7,0% en el primer trimestre. A pesar de la relativa mejora, las cifras de entrada de pedidos sugieren que se prolongará el periodo de debilidad industrial. Al sector secundario se le acumulan los problemas de demanda a los de competitividad. Por lo referente al sector servicios, a pesar de una cierta aminoración del descenso de la actividad en los últimos meses, en junio todas las principales ramas presentaban decrementos interanuales en sus cifras de negocios del 8% o más.
Mejora de los indicadores de confianza de los agentes económicos.
En este marco, el Gobierno continuó adoptando medidas en apoyo de subsectores afectados por la crisis económica. Así, a primeros de julio se aprobó el Plan Moto-E con el objetivo de la concesión directa de subvenciones para la compra de ciclomotores y motocicletas. A mediados del mismo mes, el Ministerio de Vivienda anunció que asumiría el 50% del riesgo en nuevas hipotecas para viviendas protegidas por un importe máximo de 6.000 millones de euros. Asimismo, en julio se lanzaba el Plan Futur-E para potenciar la sostenibilidad energética en el sector turístico.
La mejora de la situación económica internacional posibilitará que la coyuntura española vaya recuperándose. Los indicadores de confianza aparecidos van en la misma dirección. No obstante, la gran mayoría de indicadores siguen siendo negativos y la corrección de los desequilibrios acumulados sugieren que, si bien la economía española está en la vía de salida de la recesión, lo hará muy gradualmente.