Miguel Crespo, ex colaborador de Rato, sigue como secretario general y Francisco Pons, de la cuota valenciana, mantiene la vicepresidencia
José Sevilla mimará al accionista, Francisco Verdú se encargará de los clientes y Antonio Ortega buscará la eficiencia del grupo
José Luis Marco.– El nuevo presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha tomado el timón del cuarto grupo financiero del país con pies de plomo y sin grandes estridencias en unos momentos delicados para la propia entidad, para el sector financiero español y para la propia economía nacional. El ex consejero delegado de BBVA ha recurrido a antiguos compañeros del grupo financiero en el que desarrolló su carrera profesional para forjar su propio equipo con dos áreas de nueva creación. José Sevilla asume la dirección general de presidencia, con el objetivo claro de reforzar la rentabilidad del balance y recuperar la confianza de unos accionistas que ven cómo la acción se desploma día tras día. Otro ex BBVA, Antonio Ortega, se pone al frente de la dirección general de Personas, Medios y Tecnologías, con el fin de ganar en eficiencia. Francisco Verdú, casi recién llegado al cargo de consejero delegado en plena crisis del grupo, tendrá que retener a unos clientes que comienzan a temer por sus ahorros ante las diversas informaciones que aparecen todos los días. Eso sí, Gorigolzarri no rompe, por el momento, con el pasado de Rodrigo Rato ni con el poder del empresariado valenciano.